La navegación a través del estrecho de Ormuz se encuentra en su periodo de mayor tensión desde el inicio de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó a finales de febrero, reportó este miércoles Financial Times.
De acuerdo con datos recopilados por el periódico, citando informes de la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), se han registrado 24 ataques a buques en las dos semanas previas al 11 de octubre. Solo el domingo se produjeron seis bombardeos, lo que convierte ese día en el más violento en términos de ataques marítimos en la región desde el comienzo del conflicto.
Como resultado, el martes solo se transportaron 2,9 millones de barriles de petróleo a través de esta vía marítima, marcando el nivel más bajo de este mes. En contraste, el flujo de petróleo desde el golfo Pérsico había alcanzado un promedio de 15,5 millones de barriles diarios durante septiembre.
Consecuentemente, los armadores están evitando cada vez más esta zona; algunos buques han decidido renunciar por completo al transporte de mercancías relacionadas con los países del Golfo.
Caos en el mercado del petróleo
A esta situación se suma la escalada de las ofensivas de los hutíes contra Arabia Saudita, que incluyen ataques a las instalaciones de la petrolera Aramco, y el encarecimiento del transporte marítimo, que mantiene elevadas las primas de riesgo geopolítico y la volatilidad de los mercados del petróleo. Así, los precios mundiales del crudo de referencia se mantienen más de un 70 % por encima de sus niveles habituales este año
Por su parte, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) volvió a reducir su previsión de crecimiento de la demanda mundial de crudo para este año. El grupo prevé ahora un aumento de la demanda de 180.000 barriles diarios, frente a los 380.000 barriles diarios estimados anteriormente, debido a los nuevos riesgos para el suministro energético regional.



