La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) volvió a reducir su previsión de crecimiento de la demanda mundial de crudo para este año, en medio de la escalada de ataques contra el transporte marítimo en el golfo Pérsico y las ofensivas de los hutíes contra Arabia Saudita.
El grupo prevé ahora un aumento de la demanda de 180.000 barriles diarios, frente a los 380.000 barriles diarios estimados anteriormente, debido a los nuevos riesgos para el suministro energético regional, según su informe mensual. En contraste, elevó su pronóstico de crecimiento de la demanda para el próximo año hasta los 2,55 millones de barriles diarios, desde los 2,36 millones previstos anteriormente.

El informe fue publicado este martes luego de varias sesiones de marcada volatilidad en los mercados de crudo, mientras los precios internacionales registraban nuevos retrocesos; y responde, en parte, a la necesidad de reponer las reservas de petróleo agotadas durante la guerra de Estados Unidos con Irán.
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El crudo Brent para entrega inmediata, referencia mundial del petróleo, cayó en 1,7%, hasta los 104,86 dólares por barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) retrocedieron en 1,5%, hasta los 92,32 dólares.
Grave escasez y costos sin precedentes
Toda esta volatilidad se da tras repetidos ataques contra buques en el estrecho de Ormuz, las ofensivas de los hutíes contra Arabia Saudita y el encarecimiento del transporte marítimo, que mantienen elevadas las primas de riesgo geopolítico. Los ministros de la OPEP+ advirtieron el lunes que los costes de transporte y seguros han alcanzado niveles sin precedentes y superan un tercio del valor de las mercancías transportadas.
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Según datos de la plataforma global de inteligencia de datos Kpler, citados por Wall Street Journal, los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz promediaron 9,7 millones de barriles diarios durante la última semana, aproximadamente un 43% menos que los 17,1 millones registrados antes del conflicto. Mientras, las rutas alternativas están ayudando a reducir las interrupciones: al incluir los envíos desde terminales del golfo de Omán y el mar Rojo, el flujo regional alcanzó un promedio de 17,6 millones de barriles diarios, aproximadamente un 24% por debajo de los niveles previos a la guerra.
Aunque los principales productores de Oriente Medio han conseguido aumentar el suministro de crudo en las últimas semanas, los mercados físicos continúan registrando una grave escasez. Esto debido a que la recuperación de las exportaciones de combustibles refinados desde el golfo Pérsico avanza más lentamente que la de los envíos de petróleo sin procesar, dadas las complejidades logísticas que requieren productos como la gasolina, el diésel y el combustible para aviones.



