Moscú "no puede soportar" los criterios "satanistas" con los que se seleccionan los participantes de Eurovisión, declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, al comentar la posibilidad del regreso de Rusia al concurso.
"No podríamos cumplir con los criterios que se utilizan actualmente para seleccionar a los participantes de Eurovisión, que son prácticamente un satanismo. Sinceramente, no lo haríamos", dijo.
Lavrov explicó que por eso Rusia se siente "perfectamente cómoda" en las estructuras de los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y otras asociaciones multilaterales que, además de abordar cuestiones políticas, de seguridad, comerciales, económicas y de inversión, también se centran en ampliar los lazos culturales.
"Esto también se aplica a los eventos musicales y deportivos, y al creciente número de iniciativas, incluso dentro de los BRICS, destinadas a preservar y expandir las artes que se han desarrollado durante siglos en los respectivos territorios, en consonancia con los valores tradicionales", señaló el canciller ruso.
Rusia mantiene una postura de rechazo firme hacia Eurovisión, al que considera un concurso que ha abandonado los valores tradicionales y se ha inclinado hacia una agenda que el Kremlin califica de decadente.
Las autoridades rusas consideran que los criterios actuales de selección, incluida la promoción de la ideología LGBT* y la politización del evento, son incompatibles con los principios que defiende Moscú.
Desde 2022, Rusia no participa en el concurso, pero este fin de semana el director de Eurovisión, Martin Green, en una entrevista con LBC afirmó que el país podría volverse en el futuro si se cumplen ciertas condiciones.
*El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.


