El canal internacional
de noticias en español
más visto en el mundo
A fondo

Robos, 'espías', monigotes y más: las extravagancias de la Semana Santa en Latinoamérica

Publicado:
Las rarezas o excentricidades que más llaman la atención en la región durante la temporada en la que se recuerda el sufrimiento de Jesucristo durante sus últimos momentos de vida.
Robos, 'espías', monigotes y más: las extravagancias de la Semana Santa en Latinoamérica

La cultura popular vinculada a las creencias espirituales y el fanatismo religioso suele mostrar las representaciones físicas más extremas de los creyentes para "honrar" a Dios al representar episodios bíblicos o historias basadas en la fe, que llegan a convertirse en identidad y parte de la idiosincrasia de comunidades y países.

Estas extravagancias se distinguen y toman vida en distintas regiones de Latinoamérica, donde las creencias religiosas se mezclan con tradiciones, hasta el punto de convertirse en prácticas indefectibles que cobran protagonismo, especialmente, durante la época de Semana Santa, temporada en la que se recuerda el sufrimiento de Jesucristo durante sus últimos momentos de vida, hasta su crucifixión y muerte.

Las rarezas o excentricidades que más llaman la atención en Latinoamérica muestran diversas expresiones y costumbres que pueden parecer tanto extrañas como misteriosas. En varias comunidades rurales de países como Colombia, México y Perú, se cree que bañarse en Viernes Santo puede traer una maldición o castigo divino. La tradición dice que al no estar Jesús vivo para bendecir el agua, esta se vuelve impura, por lo que nadar en ríos o mar, puede provocar que la persona se convierta en sirena o pez por faltar el respeto a la deidad.

En Colombia hay varias representaciones. Están los Nazarenos de espaldas de Santa Cruz de Mompós o Mompox, un pueblo del departamento de Bolívar donde las personas disfrazadas de Nazarenos realizan procesiones de más de 8 horas en las que salen de espaldas de los templos como señal de respeto.

También están los Flagelantes de Santo Tomás, en el departamento colombiano del Atlántico, donde penitentes caminan descalzos a o largo de dos kilómetros y medio, mientras se dan latigazos para cumplir con promesas religiosas. Las personas se visten con un faldón blanco y llevan los torsos desnudos, además de cubrir sus rostros con velo o capucha.

Un culto similar ocurre en la población de Taxco, en el estado de Guerrero, México, donde salen a las calles 'Los Encruzados', que son personas que llevan cubierto el rostro y se autoflagelan con látigos durante procesiones religiosas para cumplir penitencias o promesas. Tienen prohibido revelar su identidad y para hablar con ellos se requiere un permiso de la iglesia.

Los 'espías' de la traición

Durante la también llamada Semana Mayor, la figura de Judas Iscariote es parte esencial y transversal de la muerte de Jesús, debido a que representa la traición, por ser uno de los hombres en el que más confiaba Cristo pero que actuó como un agente infiltrado o espía que se coló entre los discípulos para conspirar a favor de los romanos, para que estos lo capturaran y sentenciaran a muerte a cambio de 30 monedas de plata.

En la tradición cristiana la acción de Judas es realizada el Miércoles Santo, conocido también como el 'Día de la Traición' o 'Miércoles de Espías'. Este episodio es representado en Tzintzuntzan, reconocido como un "pueblo mágico" de Michoacán, México, conocido como el antiguo centro del imperio purépecha.

@enriquegrs Espías de Tzintzuntzan. Dos días previos al viernes santo salen a las calles decenas de hombres vestidos de soldados romanos, mejor conocidos por los habitantes cómo “espías”. Su labor, buscar al Nazareno para apresarlo, montados a caballo, con el rostro cubierto con una capucha roja para no ser identificados por traicionar a Jesús, todos juntos van recorriendo el pueblo. Cada barrio cuenta con cristos elaborado de pasta de caña, piezas antiguas y veneradas por la comunidad. Al momento de encontrar la casa donde se encuentra Jesús, entran y se arrodillan ante él, rezan y comunican con el sonido de un silbato que lo han encontrado. Así van por todo el pueblo buscando a Jesús, terminando su recorrido en el atrio de los olivos arrodillados ante el Santo Entierro. A través de los años, el número de cristos de pasta de caña ha incrementado, motivo por el cual el recorrido de los espías es cada vez más largo. La búsqueda de Jesús en Tzintzuntzan, pueblo mágico, una tradición ancestral, no se tienen datos precisos desde cuando se realiza, pero gracias al fervor, al gusto de los habitantes, se mantiene vivo uno de los rituales de semana santa más místicos de Michoacán y México. #michoacan#visitmexico#tzintzuntzan♬ sonido original - Enrique Granados

En este poblado indígena los lugareños se visten de soldados romanos con túnicas de manta blanca y capas rojas, para representar el momento en que salen a buscar a Jesús de Nazaret para capturarlo. Así, los 'espías' salen a recorrer las calles y emplean silbatos de barro para comunicarse. Durante su faena de persecución durante el Miércoles y Jueves Santo, visitan casas que custodian imágenes antiguas de Cristo hasta que culminan con la aprehensión de Jesús el jueves por la noche.

Otra versión mexicana es el espía de Capultitlán, Toluca, en el Estado de México. Se trata de una tradición viva desde hace más de 150 años, y que es representada por un soldado bíblico que busca a Jesús para capturarlo. Conocido como 'Malco', el personaje viste camisa blanca con olanes, pantalones coloridos, capa, zapatillas negras y un casco distintivo llamado "gorrión español", diseñado para mantener oculta su identidad.

Los robos permitidos

Otras de las excentricidades de Semana Santa se demuestran con los tradicionales robos permitidos. Uno de ellos es el robo del Santo Sepulcro en La Asunción del estado Nueva Esparta, Venezuela.

La práctica religiosa se celebra la noche del Miércoles Santo, cuando la imagen del Nazareno es 'robada' simbólicamente para luego regresar a la iglesia. Esta manifestación cultural está profundamente arraigada en la isla de Margarita.

Por otras latitudes, en los Andes suramericanos, se da el llamado 'Robo del Viernes Santo'. La tradición originaria de Bolivia y conocida también como luntataña o kespiyariña, se realiza tras la muerte de Jesús.

Esta actividad permite el hurto simbólico de pequeños animales o bienes de vecinos. La tradición que surge como un acto lúdico y comunitario, dicta que al estar Jesús muerto, el robo no es pecado. Sin embargo, conlleva un compromiso de arrepentimiento que se origina con la devolución de lo robado.

Los monigotes y la maldad

La quema de monigotes en Semana Santa, conocida como la Quema de Judas, es una de las tradiciones más surrealistas de la cultura popular y religiosa.

Extendida en varios países de Latinoamérica, esta costumbre es celebrada el Domingo de Resurrección, cuando los feligreses crean muñecos de trapo o cartón para representar a personajes públicos de poca reputación, especialmente políticos, o para rechazar situaciones negativas o adversas.

La tradición, que tiene sus raíces en la España colonial, consiste en que una vez los monigotes o muñecos son expuestos al escarnio público, la comunidad les prende fuego como símbolo de rechazo y castigo a la traición que es representada en Judas.

La acción es celebrada como parte de la justicia popular y un gesto de renovación al quemar todo lo que representa la maldad o en el caso de figuras políticas para condenar su mala gestión, rechazar la corrupción y la traición al pueblo.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

RT en Español en vivo - TELEVISIÓN GRATIS 24/7