Santiago Peña, destituido y detenido en medio de una crisis sin precedentes en Paraguay

El expresidente quedó bajo custodia policial en su domicilio tras ser removido por el Senado. Pedro Alliana asumió el poder y prometió compensar a los afectados por el colapso de Ueno Bank.

Paraguay vivió este viernes una jornada de extraordinaria tensión política y financiera que culminó con la destitución del presidente Santiago Peña, su posterior detención y la proclamación de Pedro Alliana como nuevo jefe de Estado. La crisis fue desencadenada por el colapso de Ueno Bank, una entidad con unos 2,9 millones de clientes, y las denuncias sobre presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos y en la supervisión bancaria.

El Senado paraguayo destituyó a Peña por mal desempeño de sus funciones, con el voto favorable de los 44 legisladores presentes. El mandatario había presentado su renuncia el jueves, pero una sesión conjunta del Congreso convocada para considerarla fracasó por falta de quórum. El juicio político siguió adelante pese a los cuestionamientos de sus abogados, quienes solicitaron más tiempo para preparar la defensa y sostuvieron que el procedimiento carecía de validez después de la dimisión.

Detenido en su casa

Horas después de la destitución, efectivos de la Policía Nacional detuvieron a Peña en su residencia de Asunción, en cumplimiento de una orden emitida por la Fiscalía. El exmandatario quedó bajo custodia domiciliaria y a disposición del Ministerio Público en el marco de la causa N.º 92/2026, abierta por presunta lesión de confianza y otros hechos punibles. La medida también alcanza al extitular del Banco Central del Paraguay (BCP) Carlos Carvallo.

Según informó la prensa local, los agentes policiales se presentaron en la vivienda del exmandatario para notificarle la orden de detención mientras Pedro Alliana juraba ante el Congreso Nacional como nuevo presidente de Paraguay.

El escándalo de Ueno Bank

La crisis comenzó cuando el Banco Central inició un 'procedimiento de resolución' de Ueno Bank ante sus problemas financieros, lo que paralizó las operaciones de la entidad y dejó a millones de clientes afectados. Entre las acusaciones contra Peña figuran sus antiguos vínculos accionarios con el grupo empresarial que controlaba el banco, el nombramiento de Carvallo al frente del organismo regulador y la colocación de unos 355 millones de dólares del Instituto de Previsión Social (IPS) en la entidad, en operaciones cuyos límites legales fueron cuestionados.

Los denunciantes sostienen que las autoridades del BCP conocían desde abril de 2026 los problemas de Ueno Bank, pero no adoptaron oportunamente las medidas necesarias para evitar la crisis. La investigación también examina las colocaciones de fondos de otras instituciones estatales, mientras miles de ahorristas reclaman recuperar su dinero. Peña ha rechazado las acusaciones de irregularidades.

Un nuevo Gobierno ante la crisis

En medio de estos acontecimientos, Pedro Alliana, hasta entonces vicepresidente, juró como nuevo presidente de Paraguay para completar el mandato iniciado en 2023, que concluye en agosto de 2028. En su primer discurso ante el Congreso prometió compensar plenamente a los afectados por la crisis bancaria. "No los vamos a dejar solos", aseguró, al tiempo que ordenó adoptar medidas inmediatas para resarcir a los ahorristas, con prioridad para los sectores más vulnerables.

Alliana también anunció que impulsará un proyecto para reducir gastos superfluos del Estado y destinar mayores recursos a las necesidades sociales. Mientras tanto, la Justicia deberá determinar las responsabilidades penales de Peña y los demás investigados, y el nuevo Gobierno enfrentará el desafío de recuperar la confianza en las instituciones y el sistema financiero, profundamente afectados por una crisis que ya provocó la caída de un presidente y su detención en cuestión de horas.