El menor de 14 años sacado el 2 de noviembre de la 'sala de torturas' en la localidad de Petropávlovskaya Borschagóvka, cerca de Kiev, relató que fue brutalmente golpeado en el sótano de una vivienda, donde lo mantuvieron retenido.
En una serie de tres TikToks, el joven relató toda la historia de cómo llegó al sótano, qué le hicieron, cómo lo sacaron y dónde está ahora.
La noche anterior se descubrió que unos 40 hombres estaban retenidos en el sótano de una vivienda vinculada al cuerpo militar neonazi Azov*. Según reportes médicos y de testigos, allí había personas en estado crítico, con necrosis y fracturas de columna, además de un presunto fallecido y un adolescente en estado de 'shock'. La Guardia Nacional afirmó que el lugar es un "punto de despliegue temporal" para movilizados y desertores. El hallazgo desató protestas masivas frente al edificio, donde se registraron violentos enfrentamientos, tiroteos y uso de gas lacrimógeno.
¿Qué se sabe de la 'sala de torturas' militar hallada cerca de Kiev?
¿Cómo llegó allí?
Por la tarde del día de lo ocurrido, después que el joven salió de la escuela, sus compañeros le escribieron que cerca de su casa había "coches circulando y gente corriendo". Cuando el menor llegó a ver lo que estaba ocurriendo, vio que otros chicos se subían a los árboles y a la valla de algún edificio, y en respuesta a ello, desde la casa les lanzaban piedras y los rociaban con un extintor.
El menor decidió también trepar al árbol, pero lo rociaron con gas, por lo que el niño casi se asfixia. Entonces el chico trajo una máscara antigás desde su casa y volvió a trepar al árbol, y desde allí grababa en su móvil todo lo que ocurría. En algún momento salieron desde la casa tres hombres con palas y comenzó la pelea. El joven quería grabarla más de cerca, pero lo golpearon con una pala en la espalda, lo derribaron de la valla y lo arrastraron al interior del edificio.
¿Qué le hicieron?
El joven no entendió al inicio lo que había ocurrido, al suponer que cayó por sí mismo. En el edificio había alrededor de 10 personas con uniforme militar negro, pasamontañas y sin insignias identificativas. Allí lo golpearon brutalmente: le pegaron con palas, patadas, puñetazos, lo arrastraron del pelo, le golpearon la cabeza contra el suelo y las paredes, lo cortaron en los dedos. "Cuanto más me sumergen, más gente empieza a golpearme", dijo. Además, le cortaron toda la ropa con cuchillos y lo grabaron en video casi desnudo.
"Quedé todo manchado de sangre: la cara, la nariz, los dedos... En las manos también tenía sangre", señaló.
En un determinado momento "comenzó cierto alboroto": al joven le limpiaron la sangre y lo envolvieron en film amarillo. Cinco minutos después entró una mujer que lo tranquilizó y protegió, y luego una persona, uniformada con el emblema de Ucrania en los hombros, le dio una pastilla.
Después entró Kiril Budánov**, jefe de la Oficina de Zelenski, quien interrogó al niño y se comunicó con su hermana, tras lo cual lo trasladaron en ambulancia a un hospital.
"Me duele una costilla, y me cuesta mucho agacharme y levantarme", "hay bultos en la cabeza", "se me ha roto un diente, la parte delantera", dijo sobre las consecuencias de las palizas en la 'sala de torturas'. Actualmente el menor está en un hospital en Kiev.
* Incluido en Rusia en la lista de terroristas y extremistas.
** Azov, organización prohibida y calificada de terrorista en Rusia



