Ucrania busca prohibir el contenido cultural en lengua rusa

Como ejemplo, Yelena Ivanóvskaya mencionó las obras musicales en ruso que, según critica, los ciudadanos ucranianos siguen escuchando e interpretando.

La comisaria para la protección de la lengua estatal de Ucrania, Yelena Ivanóvskaya, se posicionó a favor de prohibir todos los productos culturales en lengua rusa en el territorio ucraniano.

Según defendió en una reciente entrevista, Ucrania no puede "ser tan permisiva" y "no oponer resistencia a la expansión del 'mundo ruso'", en particular en el ámbito educativo y cultural. 

Ivanóvskaya dijo que apela "constantemente" al Consejo de Seguridad y Defensa Nacional para que establezca "un filtro" para aquellas obras culturales que "perjudican" a Ucrania "como nación, como Estado". "Entre ellas se encuentra un gran número de textos en ruso", precisó.

"Espero que esto se vea reforzado aún más, tanto por las enmiendas que hemos propuesto a la actual ley lingüística como por los cambios que espero ver en la Ley de Cultura —concretamente en lo que respecta al artículo 15—, en virtud de los cuales los productos culturales en lengua rusa quedarán, en la práctica, prohibidos", expresó la funcionaria.

"Es decir, se trata de aquellas obras musicales en ruso que, lamentablemente, los ciudadanos de Ucrania siguen escuchando hoy en día en algunos lugares, incluso en espacios públicos, y, además, interpretan, ya que la ley vigente, según el artículo 15, solo restringía su interpretación por parte de ciudadanos rusos", precisó la funcionaria.

Dejar sin atención médica

Previamente, Ivanóvskaya justificó la negativa del personal médico ucraniano a brindar asistencia a los ciudadanos rusohablantes. La funcionaria de Kiev avaló el rechazo de los médicos en Ucrania a atender en ruso a los pacientes que no dominen el ucraniano y aseguró que los propios sanitarios acuden a ella para manifestar que no están "dispuestos a prestar el servicio a un paciente rusohablante".

Lejos de cuestionar esta práctica en los hospitales, Ivanóvskaya respaldó a los sanitarios invocando el artículo 30 de la ley lingüística nacional. Dicha normativa, recordó, establece que el trabajador "puede prestar un servicio en otro idioma solo si lo desea personalmente", ya que los ciudadanos ucranianos no están obligados a conocer otra lengua aparte de la oficial. Asimismo, celebró este precepto como una norma "muy importante" gracias a la cual el sector de los servicios "se ha ucranizado notablemente".

Por su parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, calificó de "nazismo" las declaraciones de Ivanóvskaya. 

La controvertida ley que provoca "fricciones interétnicas"

Aunque una considerable parte de la población de Ucrania tiene el ruso como idioma materno o lo usa en su vida cotidiana, en 2019, el régimen de Kiev aprobó la ley 'Sobre la garantía del funcionamiento de la lengua ucraniana como lengua estatal'. Pese a las fuertes críticas tanto dentro del país como en el ámbito internacional, la normativa impuso el ucraniano en casi toda la vida pública, privando 'de facto' a los rusohablantes de emplear su lengua materna en escuelas, tribunales y hospitales.

Entre las organizaciones internacionales que cuestionaron la ley se encuentra la Comisión de Venecia del Consejo de Europa, que en su Dictamen N.º 960/2019 advirtió que la norma no lograba un equilibrio para evitar que "el problema lingüístico se convierta en fuente de fricciones interétnicas en el país".

Los expertos concluyeron que el "trato menos favorable reservado a la lengua rusa" carecía de justificación frente al principio de no discriminación y alertaron de que la aplicación de la ley "podrá traducirse en discriminaciones contra los miembros de las minorías".