Israel vota este 27 de octubre por primera vez desde que empezaron la guerra en Gaza y los enfrentamientos con Irán y otros vecinos. Para Benjamín Netanyahu, que lleva casi dos décadas marcando la política del país, puede ser la elección más difícil de su carrera.
La oposición le pisa los talones en las encuestas, y buena parte de la sociedad sigue esperando que alguien rinda cuentas por lo que ha vivido Israel en los últimos años.
¿Quiénes se presentan?
Netanyahu, de 77 años, aspira a un nuevo mandato al frente del Likud. Ha ganado seis elecciones desde 1996, y el Gobierno que formó en 2022 con los partidos religiosos y con los ultraderechistas Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir ha permitido que, por primera vez en casi cuatro décadas, la Knéset agote su mandato completo.
Llega a las urnas con un juicio por corrupción abierto, en el que niega todos los cargos y se dice víctima de persecución política. Su campaña gira en torno a la seguridad: el 25 de octubre publicó en X una imagen generada con inteligencia artificial de un ataque nuclear contra Tel Aviv y advirtió de un segundo Holocausto si no es reelegido.
Su principal rival es Gadi Eisenkot, de 66 años, jefe del Estado Mayor entre 2015 y 2019. Entró en política en 2022 y formó parte del gabinete de guerra de Netanyahu hasta su dimisión en 2024. Su hijo murió en Gaza en diciembre de 2023. Tras romper con Benny Gantz fundó el partido Yashar, con el que exige una comisión estatal de investigación sobre los fallos del 7 de octubre.
El tercer aspirante con peso es Naftali Bennett, de 54 años. En 2021 puso fin a doce años seguidos de Netanyahu en el poder con una coalición que contó, por primera vez, con el apoyo de un partido árabe, aunque su Gobierno solo duró un año. Duro en materia de seguridad y contrario a un Estado palestino, en abril unió fuerzas con Yair Lapid en la lista Beyachad, que él encabeza.
Completan el bloque opositor los Demócratas de Yair Golan, a la izquierda, e Israel Beitenu de Avigdor Lieberman, antiguo aliado de Netanyahu convertido en crítico declarado. Fuera de los bloques quedan la Lista Conjunta y Raam, de Mansur Abbas.
Los últimos sondeos se publicaron el viernes 23 de octubre. Las tres encuestas, de Kan 11, Canal 12 y Canal 13, dan al bloque que busca sustituir a Netanyahu una ventaja de entre dos y seis escaños. Con unos 7,3 millones de israelíes llamados a votar, los resultados anticipan otra ronda de negociaciones difíciles para formar coalición, e incluso nuevas elecciones si no surge una mayoría de gobierno.
¿Quién tiene la llave del Parlamento?
Con ninguno de los bloques cerca de los 61 escaños, la llave de la Knéset puede quedar en manos de dos pequeños partidos árabes. La Lista Conjunta obtiene 9 escaños en las tres grandes encuestas y Raam, de Mansur Abbas, entre 5 y 7. Por separado pesan poco, pero juntos suman entre 14 y 16, suficientes para que la oposición supere la mayoría.
La última batalla de Netanyahu: ¿sobrevivirá a las primeras elecciones tras la guerra?
Netanyahu ha convertido esa posibilidad en el eje de su campaña y repite que Eisenkot no tiene Gobierno sin los árabes, aunque fue él mismo quien en 2021 abrió las primeras conversaciones con Abbas. Eisenkot no los descarta, Raam está dispuesto a entrar en una coalición y la Lista Conjunta ofrece apoyo desde fuera a cambio de medidas contra la violencia criminal, que el año pasado costó la vida a 252 ciudadanos árabes.
¿Podrá Netanyahu mantenerse en el poder?
En declaraciones a RT, Yakov Rabkin, profesor emérito de Historia de la Universidad de Montreal (Canadá), subrayó que en la sociedad crecen los reproches contra el primer ministro. "Sus perspectivas no son malas, pero las constantes acusaciones graves en su contra, por ejemplo, las de su exsecretario militar, socavan sus posibilidades. Sigue siendo fuerte el rechazo hacia él en los círculos urbanos con estudios por su política interna", afirmó.
Por su parte, Murad Sadygzade, presidente del Centro de Estudios de Oriente Medio, comentó a RT que a la sociedad israelí ya no la convencen las constantes amenazas.
"Con todo esto de fondo, hay muchas cuestiones de política exterior y una fuerte presión de la comunidad internacional contra las autoridades israelíes, y eso de una u otra forma influye en la opinión de la gente. La situación económica sigue siendo bastante difícil, varios problemas siguen sin resolverse y nadie ha sido castigado por lo ocurrido el 7 de octubre de 2023: por qué se permitió ese ataque, para qué trabaja la inteligencia israelí. En fin, hay muchos matices internos", añadió.
¿Qué pasará si Netanyahu se va?
Yakov Rabkin cree que la salida de Netanyahu cambiaría poco el comportamiento de Israel. "Por eso es difícil suponer que surjan posibilidades de crear un Estado palestino o un Estado con igualdad de derechos desde el Jordán hasta el mar. Mientras el sionismo, es decir, la supremacía de un grupo de la población consagrada en la ley, siga siendo la base del Estado, solo podrá cambiar el estilo de la política exterior, no su esencia", agregó.
Por su parte, Murad Sadygzade considera que muchos vecinos de Israel, así como los países europeos, quieren que al frente del Estado hebreo se encuentre un líder más moderado que rebaje la tensión en las relaciones. "Sin duda, alguien como Lapid, Gantz y demás serían más moderados en las relaciones, por ejemplo, con Europa, y no agitarían tanto el tema iraní. Pero en lo global todos coinciden en que Irán es una amenaza y Catar es una amenaza", señaló.
"En lo doctrinal no se diferencian en nada, solo cambian un poco los métodos. Si uno presiona más y actúa con más dureza, los otros están más dispuestos al compromiso y buscarán bajar un poco la tensión en la política exterior", concluyó.