El personal médico en Ucrania rechaza brindar atención sanitaria a los ciudadanos que hablan en ruso, admitió la comisaria para la protección de la lengua estatal, Yelena Ivanóvskaya. Durante una entrevista concedida con motivo del Día de la Escritura y la Lengua Ucranianas, que se celebra este 27 de octubre, la funcionaria aseguró que los propios profesionales de la salud acuden a su despacho para manifestar su postura.
"Muchos se dirigen a mí, por ejemplo, entre los médicos, diciendo que no estamos dispuestos a prestar el servicio a un paciente rusohablante", dijo.
Lejos de cuestionar esta práctica en los hospitales, Ivanóvskaya señaló que "ya es una cuestión de moral" y justificó el proceder de los médicos amparándose en la legislación lingüística nacional. En concreto, instó a recordar la tercera parte del artículo 30 de la ley ucraniana "Sobre la garantía del funcionamiento de la lengua ucraniana como lengua estatal", que exime a los trabajadores de la obligación de hablar en un idioma distinto del oficial.
De acuerdo con la funcionaria, dicha normativa estipula que "el proveedor del servicio solo en caso de su propio deseo puede prestar el servicio en otro idioma, puesto que un ciudadano de Ucrania no está obligado a conocer ninguna otra lengua aparte de la estatal".
Para la comisaria, este precepto legal —que en la práctica deja la atención de los pacientes rusoparlantes al arbitrio del médico— constituye una norma "muy importante", gracias a la cual el sector de los servicios "se ha ucranianizado notablemente en los últimos años".
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, calificó este 27 de octubre de "nazismo" las declaraciones de Ivanóvskaya. "Pues esto es precisamente nazismo", sentenció.
La controvertida ley que provoca "fricciones interétnicas"
A pesar de que una considerable parte de la población tenía el ruso como idioma materno o lo usaba en la vida cotidiana, en 2019 Kiev aprobó la ley "Sobre la garantía del funcionamiento de la lengua ucraniana como lengua estatal". Pese a las fuertes críticas tanto dentro del país como en el ámbito internacional, la normativa impuso el ucraniano en casi toda la vida pública, privando de facto a los rusohablantes de emplear su lengua materna en escuelas, tribunales y hospitales.
Entre las organizaciones internacionales que cuestionaron la ley se encuentra la Comisión de Venecia del Consejo de Europa, que en su Dictamen N.º 960/2019 advirtió que la norma no lograba un equilibrio para evitar que "el problema lingüístico se convierta en fuente de fricciones interétnicas en el país".
Los expertos concluyeron que el "trato menos favorable reservado a la lengua rusa" carecía de justificación frente al principio de no discriminación y alertaron de que la aplicación de la ley "podrá traducirse en discriminaciones contra los miembros de las minorías".
🇷🇺🗣 Lavrov: “En ningún lugar del mundo, salvo en Ucrania, está prohibido un idioma entero” https://t.co/Sf6GEhRDN9pic.twitter.com/w1JRAm79Iz
— Errete en Español (@erreteespanol) September 23, 2026
- Rusia ha subrayado en repetidas ocasiones que la discriminación de la población rusohablante en Ucrania —en particular en Donbass, cuyos residentes se negaron a aceptar la imposición lingüística— fue una de las causas que llevaron al inicio de la operación militar especial en 2022.
- El 21 de junio de 2025 el presidente ruso, Vladímir Putin, señaló que, mientras se busca la solución a la crisis en torno a Ucrania, es necesario "resolver las cuestiones relacionadas con temas humanitarios, como la lengua rusa y los derechos legítimos de las personas en Ucrania que desean desarrollar y fomentar relaciones" con Moscú.
- El 21 de agosto de 2025 el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, rechazó devolver el estatus oficial al idioma ruso.
El 12 de junio de 2026 Zelenski firmó una ley que elimina el ruso de la lista de idiomas protegidos en Ucrania en virtud de la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales.



