El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, prefirió callar este viernes durante una conferencia de prensa en Bruselas, en la que se le preguntó si creía que el presidente de EE.UU., Donald Trump, lo estaba usando como un chivo expiatorio.
Choque frontal: Cómo Zelenski enfureció a Trump (otra vez)
"El presidente Trump se enfrenta a unas elecciones intermedias bastante difíciles, su popularidad personal es muy baja, los precios del diésel en EE.UU. son muy altos y la guerra que empezó en Oriente Medio no va como él quiere, ¿Cree que lo está tratando como un chivo expiatorio por sus propios problemas?", cuestionó Alistair Bunkall corresponsal de SkyNews.
A manera de respuesta, Zelenski hizo una pausa de unos 15 segundos y finalmente sonrío antes de decir: "Esta es mi respuesta".
Incumplimiento de numerosas exigencias
Los ataques ucranianos contra las refinerías rusas se han convertido en uno de los principales puntos de fricción entre Zelenski y Trump. El inquilino de la Casa Blanca ha instado en numerosas ocasiones al régimen de Kiev a dejar de atacar las instalaciones de la infraestructura energética, al vincular esos ataques con el aumento del precio del diésel a nivel mundial.
El viernes 9 de octubre, Trump afirmó que, durante la conversación telefónica que mantuvo ese día con Putin, habían alcanzado un acuerdo sobre el suministro de diésel ruso, lo que desencadenó un choque verbal entre Trump y Zelenski. En ese contexto, surgieron informaciones de que Kiev corría el riesgo de quedarse sin datos de inteligencia de EE.UU. e incluso sin conexión a través de Starlink.
El pasado sábado, Trump volvió a cargar contra Zelenski por los ataques contra las refinerías rusas, que las fuerzas ucranianas seguían llevando a cabo, pese a sus advertencias. "Le dijimos: 'No ataques las refinerías, porque eso causa un problema mundial'. Y fue y atacó", señaló el presidente estadounidense, quien lanzó una contundente propuesta a los ucranianos: "Sugiero que consigan un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo".
Este miércoles, Moscú denunció nuevos ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa. Las fuerzas ucranianas atacaron dos refinerías en las provincias de Sarátov y Riazán. Rusia subrayó que el régimen de Kiev no muestra indicios de estar dispuesto a avanzar hacia una tregua energética. Estos ataques se sumaron a una larga serie de ofensivas que las fuerzas ucranianas llevaron a cabo pese a las advertencias de Washington.