El presidente de EE.UU., reiteró sus amenazas a Canadá, al afirmar que el país vecino se convertirá en el estado número 51 de su nación.
"Todos están entrando –aceptando las reglas de Washington–; de lo contrario, tendrían que pagar aranceles enormes. Y terminarán convirtiéndose en el estado número 51, porque es la única forma en que esto funciona. Ya saben: nosotros no los necesitamos, pero ellos a nosotros sí", dijo el mandatario en un acto de campaña desde el estado de Arizona.
Para justificar su aserto, Trump se preguntó retóricamente por qué Washington debería "estar perdiendo 80, 90 o 100.000 millones de dólares al año para mantener a un país" que no está alineado con los intereses de la Casa Blanca y vaticinó que en Ottawa "harán algo parecido a lo de Groenlandia", con la que recientemente firmó un acuerdo del que también participó el Gobierno danés. Posteriormente, anunció el inicio de exploraciones intensivas en busca de petróleo, gas y minerales en la mayor isla del mundo.
No es la primera vez que el político republicano ha insinuado abiertamente que su vecino del norte debería convertirse en el estado 51 de EE.UU. "Nunca ha sido mi intención convertir a Groenlandia en el estado número 51. Quiero convertir a Canadá en el estado número 51. Groenlandia será el estado número 52. Venezuela puede ser el estado número 53", declaró el pasado 1 de febrero en una cena que ofrecía en la Casa Blanca.
Asimismo, el 8 de enero del año en curso divulgó un mapa con Canadá como parte de EE.UU. y el 7 de septiembre publicó otro en el que tiñó con la bandera estadounidense toda América del Norte, Groenlandia, Islandia, casi toda América Central y la mayor parte del Caribe.
Guerra comercial
Canadá y EE.UU. se hallan inmersos en una severa guerra comercial tras el fracaso de sus negociaciones en agosto pasado.
En respuesta a los aranceles de 50 % impuestos por Washington, Ottawa aplicó gravámenes de represalia sobre 20.000 millones de dólares en exportaciones estadounidenses.
La confrontación económica ha escalado a tal punto que actualmente existe un creciente movimiento ciudadano en Canadá que busca boicotear los productos provenientes de EE.UU. en favor del consumo nacional.