Ingeniero saudita de OpenAI oculta una grabadora en una sala de reuniones ejecutivas

El acusado, identificado como Abdulrahman Alfozan, es un ciudadano saudí de 35 años que trabajaba como ingeniero en la empresa desde 2025.
Resumen generado por IA
  • El FBI arrestó a Abdulrahman Alfozan, ciudadano saudí de 35 años e ingeniero de OpenAI, por ocultar una grabadora en una sala de conferencias ejecutiva de San Francisco.
  • El dispositivo, hallado el 30 de septiembre con su contenido cifrado, buscaba interceptar datos sobre tecnología de "superinteligencia" artificial, término acuñado por la Administración de Trump.
  • OpenAI usó sus propios modelos de inteligencia artificial para analizar el aparato e identificar al responsable, y confirmó su despido inmediato.
  • La empresa afirma que no hay indicios de acceso o robo de datos confidenciales; Alfozan enfrenta cargos que podrían costarle cinco años de prisión y 250.000 dólares de multa.

El FBI arrestó a un empleado de OpenAI acusado de esconder un dispositivo de grabación en una sala de conferencias ejecutiva para espiar reuniones confidenciales. Según informó el Departamento de Justicia de EE.UU. este martes, el ingeniero pretendía interceptar datos sobre tecnología de "superinteligencia" artificial —término acuñado recientemente por la Administración de Donald Trump para referirse a la inteligencia artificial (IA)— de la compañía.

El acusado, identificado como Abdulrahman Alfozan, un ciudadano saudí de 35 años que trabajaba como ingeniero en la empresa desde 2025, habría conectado una grabadora al puerto USB de un televisor en una sede de San Francisco. El aparato fue descubierto el 30 de septiembre, había sido instalado dos días antes y su contenido estaba cifrado.

Las cámaras de seguridad demostraron que Alfozan merodeaba la sala sin autorización. Según la investigación, el ingeniero recabó información sobre los calendarios de reuniones de alto nivel, donde se discutían estrategias comerciales y avances técnicos altamente confidenciales. El 5 de octubre, fue grabado entrando al recinto para revisar detrás del televisor donde había ocultado el aparato.

OpenAI utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial para analizar el dispositivo, determinar su procedencia e identificar a quien lo había colocado. Tras informar al FBI, Alfozan fue arrestado; durante la captura se le encontró una segunda grabadora entre sus pertenencias.

La compañía confirmó su despido inmediato y aclaró que no hay indicios de que haya accedido o robado datos confidenciales. El exingeniero enfrenta cargos por "usar o intentar usar un dispositivo electrónico, mecánico o de otro tipo para interceptar comunicaciones orales". De ser hallado culpable, podría ser condenado a cinco años de prisión y a pagar una multa de 250.000 dólares.