Preservar el legado: la lucha por salvar las lenguas mayas y la identidad ancestral en Guatemala

RT profundiza en los retos que enfrentan los ciudadanos guatemaltecos en su camino por salvar su legado cultural.

Diversas naciones de América Latina conmemoran este lunes 12 de octubre el Día de la Resistencia Indígena, fecha que reivindica la lucha de los pueblos originarios contra la colonización española.

Desde distintas comunidades rechazan el saqueo y los desplazamientos que sufrieron sus ancestros. Actualmente, países como Guatemala se esfuerzan por preservar la cultura, los idiomas y la cosmovisión de sus antepasados.

Civilización milenaria

Los mayas son parte de una civilización milenaria que ha formado la historia de Guatemala: sobrevivieron la conquista española, los desplazamientos, la guerra, el genocidio y la discriminación. Ahora, las comunidades guatemaltecas buscan preservar cada detalle de su identidad, sus leyendas y creencias. 

En el país existen 25 idiomas nacionales, incluido el español como el oficial. En las comunidades se enseñan a nivel escolar, pero en la capital se nota la poca oferta y, según los vendedores de libros, la falta de interés. 

"Muchos jóvenes ahorita les interesa otra clase de libros, pero lo que es mayas, son pocos. Son pocos, y eso es lo que yo he notado", confesó a RT una vendedora en un mercadillo de la capital. "Ya casi se está perdiendo la cultura de eso, porque muchos ya no hablan con sus hijos así en la lengua, ya solo en español. Entonces los niños ahorita están creciendo, pero sin saber su dialecto", confirmó otra.

Actualmente hay varios programas para la promoción y protección de estos idiomas, pero los líderes comunitarios defienden que debe ser parte de un plan nacional. En este proyecto, son fundamentales los rituales y ceremonias ancestrales. En el sitio arqueológico Kaminaljuyú, uno de sus sitios más sagrados, se conmemora el Día Nacional de los Idiomas Indígenas.

Rony Arnoldo Otzoy Chipix, presidente de la Academia de las Lenguas Mayas de Guatemala, señaló que, hoy en día, "las generaciones de jóvenes ya no están queriendo hablar el idioma, a pesar de que sí se lo aprendieron en casa, se están resistiendo a ello, porque tienen el paradigma de que aprender un idioma maya es un atraso, y hay que romper con ese paradigma". 

Tarea compartida

Además, está el rol del Estado, desde el presupuesto que asigna el Gobierno hasta cada oficina local encargada del tema. Todos coinciden que el trabajo debe ser compartido.

"Como hablante del idioma quiché y kekchí, que hablo dos idiomas, pienso que es importante que la población y que las personas lo vayan heredando a las generaciones que vienen", afirmó un residente local, lamentando que los medios de comunicaciones tradicionales "ya no los buscan".

"Ya no son muy apetecibles para el público", agregó. "Y eso hace a que de alguna forma se hable solo en el español, que es la mayor parte del idioma, pero sí existimos los indígenas, ¿verdad? Somos la mayoría al final".

Reconocer esta importancia ya es una manera de sensibilizar a la población y avivar su interés por aprender las lenguas tradicionales del país, sostiene Casilda Ramírez, de la Defensoría de la Mujer Indígena. "Tenemos ese compromiso con la generación, que aprendan, aunque sea un poquito, pero algo, para no dejar morir los idiomas que hay en Guatemala", comentó a RT.

Adelaida Riquiac Morales, contadora de tiempo de la comunidad indígena de Chichicastenago, se mostró orgullosa de ser quien es. "Para mí es un orgullo poner las invocaciones de cada uno de los que estuvieron presentes con nosotros. Todos los que nos estuvieron acompañando entendieron cada uno de los ancestros, que estuvimos pidiendo armonía, paz, tranquilidad, felicidad, fraternidad en familia, que nuestro trabajo, nuestro empleo, nuestros negocios, nuestra salud tenga armonía", subrayó.

La misión de los pueblos indígenas es rescatar los idiomas que están en proceso de desaparición y proteger el patrimonio vivo. El único centro arqueológico que queda dentro de la capital guatemalteca es la raíz de la cultura maya para los lingüistas. El riesgo que enfrentan es que cada vez menos personas hablen los idiomas indígenas y que, con el pasar del tiempo, solo queden en ruinas.