El embajador de EE.UU. en México, Ronald Johnson, ha sostenido una intensa agenda con políticos de la oposición desde que asumió el cargo en mayo de 2025, reveló el diario El Universal. El número de encuentros muestra una evidente asimetría cuando se compara con los que ha sostenido el diplomático con el oficialismo.
La extensa investigación detalló los encuentros que el diplomático ha llevado a cabo con los gobernadores de los opositores Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN), en medio de las recurrentes polémicas que provoca el papel que desempeña en la vida pública de México.
De hecho, el primer gobernador con el que Johnson se reunió después de iniciar sus labores diplomáticas fue precisamente con un opositor. Se trata de Manolo Jiménez, el gobernador de Coahuila y militante del PRI al que visitó el 10 de julio del año pasado.
La cooperación entre los Estados Unidos y #Querétaro en materia de formación policial especializada, tiene ahora una casa en nuestro estado: la Academia Internacional de Capacitación Policial. Hoy colocamos la primera piedra de este espacio donde continuaremos con el esfuerzo que hemos estado realizando por años: invertir en la preparación de nuestros policías, elevar sus estándares y buscar experiencias que nos permitan defender y servir cada vez mejor a las familias queretanas. Agradezco enormemente al gobierno de los Estados Unidos, y al señor Embajador Ronald Johnson, por la colaboración que hemos construido y por la confianza depositada en nuestro estado, elegido para establecer esta academia internacional, única en su tipo en América Latina.
— Mauricio Kuri (@makugo) October 3, 2026
Jiménez es el único gobernador que ha sostenido dos encuentros con el embajador estadounidense, ya que volvió a reunirse con él en la Ciudad de México el pasado 17 de junio.
El 13 de febrero de este año, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García, del PAN, también viajó a la Ciudad de México para reunirse con Johnson.
Escándalo
Lo mismo hizo el 25 de marzo la gobernadora de Aguascalientes, Tere Jiménez (PAN), quien viajó a la Ciudad de México y fue recibida por el embajador y por su esposa, Alina Arias Johnson.
Hasta ahora, la reunión que ha provocado un mayor escándalo ha sido la que Johnson sostuvo el pasado fin de semana en Querétaro con el gobernador Mauricio Kuri, quien lo invitó a la colocación de la primera piedra de una agencia internacional de capacitación policial que contará con el apoyo de EE.UU.
El acto fue criticado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien advirtió que tanto Kuri como Johnson deben cumplir con las leyes mexicanas que señalan que los acuerdos en materia de seguridad con otros países son responsabilidad del Gobierno federal, no de las administraciones locales.
En contraste, en 17 meses de trabajo en México, Johnson solo se ha reunido con dos gobernadores del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ya que en agosto de 2025 se encontró con el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla; y en septiembre con el de Sonora, Alfonso Durazo.
Sheinbaum, por su parte, no ha recibido a solas a Johnson. Ambos se han encontrado en reuniones de de trabajo en las que participan delegaciones de ambos países, lo que contrasta con la cercana relación que Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) tuvo con el exembajador de EE.UU. Ken Salazar, a quien con regularidad.


