Vecino de Rusia abre la puerta al arma nuclear: ¿qué puede salir mal?

La medida podría no aumentar la seguridad del país y, por el contrario, elevar el riesgo de una confrontación con Rusia.

El Seimas (Parlamento) de Lituania, país báltico fronterizo con Rusia, dio este martes un nuevo paso hacia la posibilidad de desplegar armas nucleares en su territorio al aprobar una enmienda constitucional que contempla levantar la prohibición vigente.

Contrariamente a sus intenciones, una medida de este tipo difícilmente hará más segura al país y, en cambio, podría crear nuevos focos de riesgo y confrontación.

Levantando el tabú nuclear

El artículo 137 de la Constitución lituana establece actualmente que en el territorio del país no pueden encontrarse armas de destrucción masiva ni bases militares de Estados extranjeros. La enmienda examinada por el Parlamento contempla una excepción a esta disposición.

La votación definitiva no podrá celebrarse antes de que transcurran tres meses. Para aprobar la enmienda, deberá contar con el respaldo de al menos 94 de los 141 diputados del Seimas. El presidente del Parlamento, Juozas Olekas, había señalado anteriormente que la votación está prevista para el 12 de enero de 2027. Según Olekas, levantar la prohibición vigente aumentaría las capacidades de Lituania en materia de disuasión.

Al comentar estas medidas, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que, en caso de que aparezcan armas nucleares en el territorio del país, Lituania se convertirá en un objetivo para Rusia.

"Lituania considera que esto será una garantía para su seguridad. Pero, por el contrario, provocará un gran peligro para ella. Simplemente no lo entienden. Se convertirán en objetivos de nuestras armas nucleares", señaló.

Un paso hacia la escalada

Los analistas consultados por RT coinciden en que estas iniciativas tienen un carácter más político y difícilmente harán más seguro al país.

"Este tipo de declaraciones alimentan la confrontación en Europa, especialmente en las relaciones entre la OTAN y Rusia. Desmantelan de forma sistemática la arquitectura de seguridad europea. Se puede decir que terminan de destruirla. Se trata de una provocación evidente", afirmó Serguéi Yermakov, experto principal del Centro de Coordinación de Investigaciones del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos.

Por su parte, Andréi Koshkin, director del Departamento de Ciencia Política y Sociología de la Universidad Plejánov de Economía de Rusia, señaló que los países bálticos y Finlandia intentan transformar su ubicación geográfica en un capital político.

"El despliegue de armas nucleares cerca de nuestras fronteras concentra la atención sobre estos países como actores relevantes para la política de disuasión frente a Rusia. Ese factor político lo convierten en una carta de peso que utilizan en el espacio político e informativo", explicó Koshkin a RT.

"Estos países no tienen experiencia en el ámbito nuclear y no comprenden plenamente cómo funciona la disuasión nuclear. Precisamente, ellos pasarían a estar en el punto de mira y, evidentemente, se convertirían en objetivos legítimos", concluyó Yermakov.

"Vilna intenta aumentar el coste de cualquier presión ejercida sobre ella, pero al mismo tiempo eleva la probabilidad de que sea precisamente la infraestructura lituana —de transporte, energética, portuaria, digital y militar— la que sea percibida como crítica en caso de conflicto. Es un dilema clásico de la disuasión: el instrumento de protección se convierte simultáneamente en un factor de riesgo", señala el experto militar Ruslán Pankrátov.

Sin embargo, la incertidumbre es difícil de gestionar. Puede disuadir de ejercer presión mientras todos los actores sean racionales, dispongan de tiempo y sepan interpretar correctamente las señales.

"En una crisis real, puede producir el efecto contrario: acelerar la planificación militar, aumentar el nerviosismo, reducir el margen para la diplomacia y hacer más atractiva la lógica preventiva. Especialmente, en una región donde las distancias son cortas, el tiempo de vuelo es limitado y las decisiones pueden tomarse en cuestión de horas", concluyó.