Islas Kuriles, principal escollo para un acuerdo de paz entre Rusia y Japón: Todo sobre la disputa
Japón continúa adoptando decisiones imprudentes que profundizan aún más el deterioro de sus vínculos con Rusia, afirmó este lunes la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, ante el anuncio por parte de Tokio del 27.º paquete de medidas ilegítimas contra Rusia.
La misma jornada, la primera ministra del país, Sanae Takaichi, sostuvo que aspiraría a obtener de Rusia tanto las islas Kuriles como un tratado de paz.
"Los Territorios del Norte son histórica y jurídicamente una parte inseparable de nuestro país. A pesar de las tensas relaciones con Rusia, [...] seguiremos la política de nuestro Gobierno de resolver la cuestión territorial y concluir un tratado de paz", declaró Takaichi.
"El Gobierno de Japón sigue dando pasos irreflexivos que provocan una degradación aún mayor de lo poco que queda de las relaciones de ese Estado con Rusia. El 2 de octubre, Tokio anunció el 27.º 'paquete' de medidas ilegítimas contra nuestro país, que afectó a 33 personas jurídicas rusas y a nueve personas físicas, así como a varias empresas en el extranjero. Además, por primera vez estas decisiones hostiles incluyen restricciones en el ámbito de la navegación marítima" manifestó Zajárova.
En este contexto, se refirió a "los torpes intentos de las autoridades japonesas de justificar estas acciones hostiles", con la "situación actual en torno a Ucrania", así como de presentarlos cínicamente como una supuesta "contribución al arreglo pacífico".
"Vemos en ello una nueva confirmación de la falta de independencia del curso de política exterior seguido por Tokio, dictado no por intereses nacionales, sino por la solidaridad ciega de Japón con los llamados correligionarios del espacio euroatlántico, patológicamente obsesionados con la idea de infligir a Rusia una 'derrota estratégica'", argumentó la portavoz.
Según la diplomática, en su deseo de "no quedarse atrás con respecto a otros rusófobos", el Gobierno de Sanae Takaichi "no solo no acerca el establecimiento de una paz duradera en Ucrania, sino que únicamente aleja esa perspectiva".
"Al mismo tiempo, Tokio volvió a demostrar su desprecio por el derecho internacional y por los acuerdos bilaterales. En el Tratado Comercial de 1957, actualmente vigente entre nuestros Estados, entre otras cosas, se estipulan directamente garantías para los buques y las tripulaciones en todas las cuestiones relacionadas con la navegación mercante en condiciones no menos favorables que las aplicadas a cualquier tercer país", recordó la vocera.
"Las acciones hostiles de Tokio no quedarán sin contramedidas proporcionales por nuestra parte, que estarán orientadas ante todo a las esferas que representan interés para Japón", concluyó.
Islas en disputa
Desde mediados del siglo XX, Moscú y Tokio llevaban a cabo negociaciones para llegar a un acuerdo de paz y fijar los resultados de la Segunda Guerra Mundial. El principal escollo para lograrlo es el desacuerdo sobre el destino de la parte sur de las islas Kuriles.
Cuando terminó la guerra en 1945, todo el archipiélago fue incluido en la Unión Soviética, pero Japón disputa la pertenencia de Iturup, Kunashir, Shikotan y un grupo de pequeñas islas deshabitadas. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha enfatizado repetidamente que la soberanía rusa sobre estos territorios cuenta con el marco legal internacional adecuado y está fuera de dudas.
Después de que Japón se uniera a las sanciones impuestas a Rusia por Occidente, Moscú se negó en marzo de 2022 a seguir negociando los temas relacionados con las Kuriles y el tratado de paz. En abril, Tokio volvió a referirse —por primera vez desde 2003— a la parte sur de las mismas como "ocupadas ilegalmente".
Rusia se apoya en los documentos de la Conferencia de Yalta, firmados en febrero de 1945, y considera que el sur de las islas le pertenecen como uno de los resultados de la Segunda Guerra Mundial y no son objeto de revisión. Por esta razón, Moscú considera ilegítima cualquier reclamación japonesa sobre esos territorios.