Múltiples ataques rusos golpean infraestructuras al servicio de las FF.AA. de Kiev

Durante la última semana, las fuerzas rusas llevaron a cabo un ataque masivo y siete ataques grupales contra objetivos en Ucrania.

Las tropas rusas llevaron a cabo durante la última semana numerosos ataques, entre ellos uno masivo y siete ataques grupales, contra instalaciones logísticas, energéticas y portuarias utilizadas en apoyo del Ejército ucraniano, informó este viernes el Ministerio de Defensa de Rusia.

Según señaló el organismo, las fuerzas del país alcanzaron centros logísticos y de comunicaciones, además de instalaciones de generación eléctrica al servicio de las tropas de Kiev. También atacaron infraestructuras de transporte y portuarias de Ucrania.

Entre otros objetivos figuran aeródromos militares, instalaciones de producción y almacenamiento de drones, depósitos de municiones, misiles de crucero terrestres Flamingo, depósitos de combustible y equipo técnico-militar.

La cartera militar indicó que varias instalaciones de la infraestructura portuaria ucraniana encargadas de la recepción, almacenamiento y distribución de cargas militares, así como de combustibles y lubricantes para sus Fuerzas Armadas, quedaron inutilizadas. 

Las fuerzas rusas alcanzaron también 17 buques de carga utilizados para el suministro de armamento occidental, equipamiento militar y material destinado a cubrir las necesidades de las tropas ucranianas.

Agresiones de Kiev

Lo que ocurre actualmente es consecuencia de las agresiones ucranianas y de la campaña de ataques de Kiev contra el interior de Rusia. Ucrania comenzó a lanzar ataques sistemáticos contra instalaciones energéticas, de transporte, y apuntar contra viviendas y otros objetivos e infraestructuras civiles en territorio ruso, con la expectativa de debilitar la capacidad de Moscú para continuar con las operaciones militares.

La estrategia ucraniana partió de la idea de que los ataques contra la infraestructura rusa podrían causar daños significativos a la economía y a la logística del país y, de esta manera, contribuir a su derrota. Sin embargo, estas expectativas resultaron infundadas: los ataques no consiguieron provocar el colapso esperado, sino que desencadenaron una respuesta rusa cada vez más amplia.

A medida que Kiev intensificó sus ataques contra el interior de Rusia, Moscú comenzó a intensificar sus propios ataques contra infraestructura utilizada para las necesidades militares de Ucrania.