La Casa Blanca evalúa cómo utilizar la Ley de Producción de Defensa para ampliar la capacidad de refinación de petróleo en Estados Unidos, dos fuentes familiarizadas con los planes afirmaron a Reuters. La propuesta surgió durante una reunión entre Donald Trump y casi una docena de refinadores estadounidenses.
Los ejecutivos plantearon que los fondos federales deberían destinarse a mejorar la eficiencia o ampliar refinerías existentes, en lugar de financiar una nueva planta. La utilización de la ley, considerada un recurso de última instancia, busca responder al aumento de los precios de los combustibles y las interrupciones globales del suministro.
La refinación estadounidense opera cerca de su máxima capacidad, con una utilización del 98%, mientras el diésel promedio superó los 6 dólares por galón por primera vez. La Casa Blanca también impulsa mayor acceso al petróleo extranjero y prevé procesar en refinerías estadounidenses nueva producción venezolana.