Al menos 12 personas murieron el domingo tras una avalancha en el monte Mizhirguí, en la parte alta del desfiladero de Bezenguí, en la república rusa de Kabardino-Balkaria, informó el Ministerio de Situaciones de Emergencia local. Los medios ya califican el suceso como la mayor tragedia de la historia de Rusia con alpinistas.
Según explicó el presidente del comité de alpinismo deportivo de la Federación de Alpinismo de Rusia, Alexánder Yakovenko, el grupo realizaba un entrenamiento sobre hielo bajo la dirección del famoso instructor Albert Izotov, de 70 años, cuando una enorme masa de nieve y hielo se desprendió de la montaña y cayó sobre los deportistas.
"Nunca había caído un volumen así. Todo eso se desprendió, saltó por encima del glaciar y cayó sobre el grupo que realizaba el entrenamiento", relató Yakovenko. Los alpinistas que lograron sobrevivir a la avalancha sufrieron heridas graves.
Entre los fallecidos se encuentra el mismo Izotov, de San Petersburgo, que se dedicaba a la preparación en montañismo de miembros de las fuerzas de seguridad. Yakovenko lo describió como un especialista experimentado y cualificado. De hecho, tenía la categoría maestro deportivo.
Las montañas fueron una parte esencial de su vida, afirmó su esposa Olga, y fue precisamente allí donde se conocieron, cuando ella completaba una categoría con un club de alpinismo y él era instructor.
En este contexto, Baza señaló que todos los participantes de la ruta eran alpinistas con experiencia y que el instructor conocía especialmente bien la zona de Bezenguí.
Hoy, los rescatistas que continúan la búsqueda en la ladera del monte Mizhirguí hallaron un cuerpo, mientras otros cinco alpinistas continúan desaparecidos.
Las labores se ven dificultadas por el relieve peligroso y por nuevos desprendimientos de nieve y hielo. Para inspeccionar la montaña y trasladar a los rescatistas se desplegó un helicóptero Mi-8.


