El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advirtió este martes que un eventual enfrentamiento militar entre Rusia y los países europeos sería "muy corto", al tiempo que recordó las palabras del presidente Vladímir Putin de que Moscú no tiene intención de atacar Europa, pero respondería principalmente de una manera diferente si la nación fuera atacada.
Lavrov señaló en una entrevista con el proyecto en línea 'Propia Menshova', de la actriz y presentadora Yulia Menshova, que, a lo largo de todo el conflicto ucraniano, Rusia ha intentado "advertir de forma clara e inequívoca sobre toda una serie de cuestiones" tanto a Kiev como a sus socios europeos. "Advertimos que los ataques terroristas ucranianos contra objetivos civiles en Rusia, incluidas las refinerías de petróleo, provocarían una respuesta que sería mucho más dura para Ucrania. Eso es lo que está ocurriendo ahora", puso como ejemplo.
Lavrov también se refirió a los ataques rusos contra objetivos militares, puertos ucranianos y buques con material técnico-militar. Los funcionarios ucranianos "están empezando a decir que no sobrevivirán al invierno y que hay que hacer algo", señaló. Ante dicha incertidumbre, Kiev pidió a Turquía que estableciera en el mar Negro una moratoria ruso-ucraniana sobre los ataques a buques que transporten mercancías civiles. Sin embargo, controlar el cumplimiento de este acuerdo es imposible, apuntó el canciller.
"Esto ya ocurrió hace tres años, cuando se puso en marcha la iniciativa del mar Negro, cuya adopción propuso el secretario general de la ONU, António Guterres, y nosotros la aceptamos. Los ucranianos abusaban constantemente de ella, porque periódicamente transportaban armas en buques civiles", recordó. "Y lo que se nos prometió en el marco de esta iniciativa —el acceso sin obstáculos a los mercados mundiales— fue bloqueado por Europa, por lo que nos retiramos de ese acuerdo. Ahora intentan volver a ponerlo en marcha. Es absolutamente inaceptable y completamente irreal", subrayó.
"Hubo muchas advertencias. Hubo más que oportunidades suficientes para alcanzar la paz. En abril de 2022, los ucranianos propusieron en las negociaciones de Estambul una fórmula para resolver el conflicto. El entonces primer ministro británico, Boris Johnson, se lo prohibió tajantemente", añadió Lavrov.
"En algún momento dijo que no se lo había prohibido, sino que les había dicho que decidieran por sí mismos: si optaban por seguir luchando, Occidente continuaría apoyándolos. Miente", condenó Lavrov, y propuso leer un artículo de The American Conservative en el que se explica, a lo largo de varias páginas, cómo Occidente impidió que Ucrania firmara las propias iniciativas de resolución que había propuesto al comienzo del conflicto. "Por eso, que ahora no se apresuren demasiado con sus 'nuevas ideas'", aconsejó a las naciones de Europa.
"En cuanto a la arrogancia europea, se están poniendo tan gallitos que dan la impresión de que todo será como ellos decidan. Como si para 2030 ya tuvieran que estar preparados para entrar en guerra contra nuestro país", afirmó el ministro.
"El presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo —en respuesta a una pregunta sobre el hecho de que Europa, por decirlo en ruso, se está buscando problemas al gritar que Rusia va a atacar— que nuestro país nunca los atacará, pero que, si ellos nos atacan, será sencillamente una guerra de naturaleza completamente distinta y será muy corta. Esa es toda la respuesta", concluyó.