Occidente ya recurre a métodos totalmente deshonestos en su afán de mantener su dominación global, objetivo que ha fallado, según declaró el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
En declaraciones a un proyecto mediático ruso, el canciller aseguró que Occidente "siempre ha estado interesado en el debilitamiento" de Rusia, sean los tiempos del Imperio o de la URSS.
"Igual que ahora, cuando está interesado en debilitar e incluso desmembrar Rusia para aprovecharse de nuestras riquezas", subrayó.
Lavrov sostuvo que "Occidente nunca vivió honestamente ni prosperó por sí mismo, siempre a costa de otros" y que ahora "se equivocó" al intentar mantener artificialmente su dominación, que duró "más de 500 años". Afirmó que Occidente ahora "debe defender sus posiciones en una lucha honesta, pero nunca supo hacerlo en toda su historia".
El ministro destacó la aparición de "nuevos centros del mundo multipolar", señalando a China como "la potencia más fuerte y de rápido crecimiento".
"Todos lo ven, pero Estados Unidos y sus aliados no quieren quedarse en la sombra ni reconocer que China los superó siguiendo las reglas establecidas tras la Segunda Guerra Mundial como base del sistema monetario, financiero y comercial mundial", expresó Lavrov.
El ministro denunció como ejemplo que a China y otros países BRICS, incluida Rusia, "les corresponden muchos más votos en el capital accionario del Fondo Monetario Internacional de los que tienen", pero todo está "bloqueado por los estadounidenses, que tienen derecho de veto".
El canciller ruso acusó a Occidente de intentar dominar "con métodos deshonestos: sanciones e incluso intervención directa, hasta militar", aferrándose "a las últimas posibilidades para preservar su dominación".
"En términos históricos, Occidente, especialmente Europa, es una bestia gravemente herida. Se vuelve mucho más peligrosa", concluyó.


