Revelan detalles del ataque mortal de EE.UU. contra una boda al sur de Irán

Bombas planeadoras como las usadas en esta operación, impactan casi siempre donde está previsto, señalan expertos entrevistados por The Washington Post.

El Pentágono investiga la alta probabilidad de que la explosión que destruyó la semana pasada una vivienda donde se celebraba una boda en el sur de Irán, causando la muerte a al menos cinco personas, fuera causada por una bomba estadounidense desviada de un objetivo cercano, informó este domingo The Washington Post, citando a fuentes.

Según un funcionario estadounidense, las fuerzas de EE.UU. lanzaron un ataque aéreo contra un complejo de comunicaciones en la ciudad costera de Kuhestak.

Una persona familiarizada con la operación señaló que seis bombas lanzadas por aviones de la Marina estadounidense siguieron una trayectoria muy ajustada hacia la torre y todas impactaron en el objetivo salvo una, que, aparentemente, se desvió. Según indicó, se trataba de bombas planeadoras estadounidenses Joint Standoff Weapon (JSOW).

Los funcionarios también examinan otra posible causa de la explosión en la vivienda, incluida la caída de un misil de defensa antiaérea, aunque tanto la fuente como expertos en armamento consideran esa hipótesis muy poco probable. Al mismo tiempo, señalan que el complejo de la torre era el único objetivo previsto para el ataque en Kuhestak, lo que descarta que la casa hubiera sido alcanzada deliberadamente o confundida con otro blanco.

En este contexto, el medio subraya que no está claro por qué la bomba no alcanzó su objetivo. Según expertos en municiones, este tipo de armas guiadas dependen de varios factores precisos, incluidas las coordenadas GPS, y casi siempre impacta donde está previsto. Los desvíos en este tipo de ataques son poco frecuentes y suelen deberse a inteligencia errónea, error humano o fallos del propio armamento.