Investigadores chinos desarrollaron un material textil a partir del micelio vivo del hongo 'Cordyceps militaris', que mantiene células vivas tras su fabricación, lo que permite que el tejido vuelva a crecer en ciertas condiciones. El trabajo fue publicado en la revista Science Advances.
Los científicos produjeron la estructura a partir de esporas cultivadas en líquido hasta formar gránulos esféricos, que luego se moldearon y secaron. Para evitar la fragilidad, incorporaron glicerol y reportaron que una formulación con un 10 % de ese compuesto aumentó la ductilidad sin perder resistencia, permitiendo doblar y cortar las láminas.
Protección contra la radiación ultravioleta
En las pruebas, el tejido mostró que puede reparar daños: los especialistas rellenaron roturas con micelio fresco y, para cortes pequeños, lograron sellarlos humedeciendo la zona y dejando que se secara de nuevo. Cuando se le aportan nutrientes, la superficie también puede desarrollar una capa que repele el agua, lo que ayuda a que las gotas se deslicen y arrastren la suciedad.
El estudio añade que el tejido puede incorporar color con ayuda de levaduras y mejorar la protección contra la radiación ultravioleta al aplicar otro tipo de hongo en la superficie. Para mostrar su potencial, el equipo confeccionó un vestido prototipo con piezas cosidas del material y señaló que, al final de su vida útil, puede degradarse casi por completo en el suelo en unas 6 semanas.
Los autores advierten que todavía faltan pruebas para saber si serviría para uso cotidiano, por ejemplo, en aspectos como resistencia, durabilidad y comodidad, y remarcan que 'biológico' no implica automáticamente que sea inocuo para el medio ambiente.


