Ante el aumento de la tensión en el mar de China Meridional, Pekín está integrando inteligencia artificial en los sistemas de gestión de los buques de su Guardia Costera con el objetivo de reducir el riesgo de una escalada, informó South China Morning Post.
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Según la publicación, en un estudio reciente científicos chinos simularon un escenario en el que un buque de la Guardia Costera escolta a varios pesqueros, mientras entre cuatro y seis pequeñas embarcaciones extranjeras realizan labores de reconocimiento y tratan de interferir en sus operaciones.
Los sistemas convencionales funcionan sobre la base de reglas rígidas: si una embarcación cruza una línea determinada, automáticamente se considera una amenaza. El nuevo algoritmo, en cambio, compara los datos de los radares, evalúa varias posibles intenciones del adversario y recalcula constantemente las probabilidades, desde un simple tránsito hasta un posible intento de embestida.
En uno de los escenarios, la IA estimó inicialmente en un 72 % la probabilidad de que una embarcación cercana pasara de forma pacífica. Sin embargo, después de que tres lanchas adoptaran una formación en cuña y comenzaran a aproximarse desde distintas direcciones, la probabilidad disminuyó, tras lo cual el sistema recomendó utilizar cañones de agua.
Según los autores, el modelo tradicional identificaba correctamente las intenciones de las embarcaciones en el 68,5 % de los casos, mientras que el nuevo sistema alcanza una precisión del 89,6 %. En decenas de simulaciones informáticas, la IA no cometió ninguna infracción de las reglas de uso de la fuerza, mientras que la tasa general de incidentes (como aproximaciones peligrosas) se redujo del 1,2 % al 0,8 %.
El 'dragón' apuesta por la IA
El gigante asiático considera el desarrollo de la inteligencia artificial una de sus prioridades nacionales. Por ello, los fabricantes chinos están desarrollando activamente la producción de chips avanzados, integrando la IA en distintos sectores, incluido el militar, e invirtiendo grandes cantidades de dinero en el desarrollo de nuevos modelos. Esta apuesta por la IA ya está dando resultados: los modelos chinos no solo están a la altura de sus equivalentes occidentales, sino que incluso los superan en popularidad entre los usuarios.
El uso de la IA para gestionar los buques que operan en el mar de China Meridional constituye un paso lógico, teniendo en cuenta la importancia estratégica de la región y sus recursos energéticos, por los que compiten varias potencias mundiales.


