Por qué el plan de Kiev para restringir el 'Starlink' ruso está condenado al fracaso

Un experto explica las razones por las que la iniciativa de Ucrania ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones choca con límites tanto técnicos como jurídicos.

El análogo ruso de Starlink: ¿qué se sabe del sistema Rassvet y para qué fue concebido?

La exigencia de Ucrania de excluir su territorio de la zona de cobertura de los satélites rusos Rassvet, análogo del sistema estadounidense Starlink, es técnica y organizativamente inviable, según el experto militar Alexéi Anpilógov. Así lo afirmó en una entrevista al medio Vzgliad este domingo.

Kiev presentó una nota ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) con el objetivo de impedir que los satélites rusos reciban datos desde territorios bajo su control. Sin embargo, el especialista señala que no se puede simplemente "prohibir" que un satélite reciba información procedente de una determinada zona terrestre, ya que trabaja con señales que llegan directamente al receptor dentro de su área de cobertura.

Además, la UIT no dispone de competencias para imponer una prohibición de este tipo a un Estado soberano. Su función consiste principalmente en coordinar el uso internacional del espectro radioeléctrico y de las órbitas satelitales, así como en elaborar recomendaciones y estándares técnicos destinados a evitar interferencias y garantizar la continuidad de las comunicaciones. Por ello, convertir esta estructura técnica y consultiva en un instrumento de presión política contra Rusia presenta importantes obstáculos institucionales.

"Ucrania intenta transformar una plataforma deliberadamente apolítica en un campo de batallas ideológicas, lo cual, sin embargo, es improbable que tenga éxito, ya que la propia organización de esta estructura no prevé el diálogo con los Estados, más allá de la emisión de notas consultivas", detalló Anpilógov. Incluso en el supuesto caso de que la UIT pudiera adoptar una medida restrictiva, quedaría sin respuesta la cuestión de su aplicación práctica. 

Según el experto, no existen mecanismos mediante los cuales la organización pudiera obligar a las Fuerzas Armadas rusas a dejar de utilizar los datos obtenidos mediante satélites. "¿Qué influencia tiene esta estructura sobre nuestro Ejército? Ninguna", manifestó. En este sentido, considera que la iniciativa de Kiev tiene pocas posibilidades de producir un resultado concreto, especialmente porque tampoco sería posible determinar con precisión dónde y cuándo se establece el contacto entre el satélite y los datos procedentes de la superficie terrestre. 

Las declaraciones de Anpilógov se producen tras el despliegue de nuevas unidades de la constelación rusa Rassvet, desarrollada por la empresa Bureau 1440. El proyecto está concebido como una red de satélites de órbita baja destinada a ofrecer comunicaciones de banda ancha y acceso a internet en distintas regiones. Una de sus principales características es el uso de enlaces láser entre satélites, capaces de transmitir grandes volúmenes de datos y reducir la dependencia de estaciones terrestres. Moscú plantea además utilizar el sistema para comunicaciones protegidas, transporte no tripulado y conectividad en zonas remotas, incluido el Ártico y la Ruta Marítima del Norte.