Esta semana, los astilleros Admiralteískaya Verf de San Petersburgo celebraron la ceremonia de puesta de quilla de Maloyaroslávets, un nuevo submarino de ataque diésel-eléctrico del proyecto 677 Lada para la Armada rusa.
Se trata del quinto submarino de serie del proyecto que se construirá en esos astilleros.
El comandante en jefe de la Armada, el almirante Alexánder Moiséyev, calificó a los submarinos de 677 Lada como las naves más modernas de su clase debido a sus capacidades tácticas y de combate.
El Maloyaroslávets contará con un sistema de control automatizado de equipo y armamento. Una de las características del proyecto es su mayor capacidad de sigilo: un revestimiento especial reduce el campo acústico del sumergible, dificultando su detección.
El armamento de las naves del proyecto incluye torpedos de 533 milímetros de calibre, misiles de crucero Kalibr-PL y sistemas antiaéreos. El submarino tiene un desplazamiento de 1.765 toneladas y puede descender a una profundidad de más de 300 metros, así como permanecer bajo el agua unas dos semanas sin salir a la superficie para recargar baterías.
"Más silenciosos y más colmilludos"
Hoy en día, las naves del proyecto 677 son considerados los buques submarinos no nucleares nacionales más modernos y prometedores, tanto desde el punto de vista de su eficacia de combate como de otras características táctico-técnicas.
En la actualidad, se ensambla una serie de embarcaciones. El primer buque, Kronstadt, fue incorporado a la Armada rusa en enero de 2024. El submarino Velíkiye Luki fue incorporado a la flota marítima militar en diciembre de 2025. El tercero y el cuarto submarino del proyecto 677, Vólogda y Yaroslavl, fueron puestos en grada el 12 de junio de 2022.
La característica más importante de los submarinos de nueva generación es el sistema automatizado de control del buque, de sus medios de combate y técnicos, y de su armamento. La capacidad de sigilo de estas naves es varias veces superior a la de los submarinos de tercera generación dando la posibilidad de pasar desapercibida en las inmediaciones de los equipos enemigos de registro del ruido.
Según el historiador naval y experto en la Armada de Rusia Dmitri Zhávoronkov, los submarinos de la clase Lada fueron concebidos para sustituir a los submarinos de los proyectos 877 Paltus y 636 Varshavianka.
"Los Lada tomaron de ellos todo lo mejor, pero se volvieron más silenciosos y más colmilludos, y además ven más lejos y oyen mejor", afirmó el analista.








