Nochi Mendel, el comandante de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que ordenó en abril de 2024 los bombardeos con drones contra tres automóviles de la organización humanitaria World Central Kitchen (WCK) que costaron la vida a siete de sus trabajadores, declaró en una entrevista difundida este jueves por el medio australiano ABC que no se arrepiente de haber dado la orden de aquel ataque.
Las controvertidas declaraciones las hizo Mendel en octubre de 2025 en una entrevista que concedió al periodista Joey Watson y salen ahora a la luz tras conocerse, la semana pasada, la decisión de las FDI de cerrar el caso sin emprender acciones penales ni procesar a los responsables involucrados en el crimen de guerra, acción que ya había provocado la destitución del jefe militar de su antiguo cargo.
El trágico bombardeo contra el convoy humanitario se cobró las vidas de la australiana Lalzawmi 'Zomi' Frankcom; del palestino Saifeddin Issam Ayad Abutaha; del polaco Damian Soból; del ciudadano estadounidense-canadiense Jacob Flickinger; y de los británicos John Chapman, James Henderson y James Kirby. Todos ellos se desplazaban en vehículos claramente identificados, tras haber completado labores de descarga de alimentos en el centro de Gaza.
Tras el crimen, el mando militar y el Gobierno de Israel alegaron que la masacre fue producto de un "error", tras asumir que en los vehículos de reparto viajaban supuestos combatientes armados pertenecientes al grupo Hamás. Sin embargo, investigaciones independientes han refutado estas afirmaciones y señalan que la ruta y los movimientos del convoy habían sido coordinados minuciosamente con las propias autoridades militares israelíes.
Lejos de ofrecer disculpas a las familias o a la organización benéfica, el coronel Mendel culpó al entorno operativo y a la propia ONG por supuestas desviaciones en su ruta. Aunque admitió que la intención no era matar a los miembros de la ONG, reiteró su postura desafiante sobre el operativo perpetrado: "No me arrepiento de lo que hice".