"Normal que las van a violar": Inmigrante marroquí culpa a los padres por las violaciones de sus hijas en Ceuta

Las autoridades han recibido casi dos decenas de denuncias de presuntos casos de abuso sexual contra menores tras la entrada masiva de extranjeros.

Un inmigrante de Marruecos que cruzó ilegalmente a España a finales de julio, durante la entrada masiva de 80.000 ciudadanos de ese país africano a la ciudad autónoma de Ceuta, responsabilizó a los padres de las niñas y adolescentes que cruzaron la frontera solas y que han sido violadas en territorio español por otros presuntos extranjeros irregulares.

"Hay padres que no deberían soltar a sus hijas. Un hombre se puede jugar la vida, puede pasarlo mal, dormir en la calle, sin comer, sin beber agua, pero a una chica menor de edad no deberían sus padres soltarla, es fallo de sus padres. Sus padres tenían que ser responsables de sus hijas", dijo el hombre entrevistado por un canal local.

"No puedes tener una hija de 16 o de 15 años y soltarla para que entre en Ceuta sola", incidió el inmigrante. "Normal que la vayan a violar porque hay tanta gente aquí que no van a distinguir al bueno del malo. Los responsables de las chicas son sus padres, que están allá [en Marruecos]", añadió.

Según la prensa española, la Fiscalía ha contabilizado 16 casos de agresión sexual en Ceuta con 17 víctimas, de las que 16 son mujeres, en su mayoría menores de edad. Todos estas violaciones han sido cometidas durante la crisis migratoria originada por la entrada masiva de migrantes, que también ha generado casos de prostitución en la ciudad española norteafricana.

La crisis migratoria y humanitaria en Ceuta dura ya cerca de un mes. En los últimos días, la situación se ha tensado al máximo debido al rechazo de los locales a la presencia de los inmigrantes en la urbe. Muchos residentes denuncian que, tras la llegada de los irregulares, su entorno se encuentra amenazado por la inseguridad, la delincuencia y casos de violencia generados por los extranjeros.

Esto ha motivado protestas en las calles, así como enfrentamientos entre locales y migrantes, como los registrados durante la toma por ceutíes de uno de los asentamientos donde pernoctaban para quemar y destrozar sus enseres. La situación ha sido controlada por la Policía, aunque los focos de rechazo se incrementan a medida que pasan las horas.