Permanecer sentado durante muchas horas al día se asocia con un mayor riesgo de padecer al menos 13 tipos de cáncer, según un reciente estudio publicado en la revista BMC Medicine. La investigación analizó datos de actividad de casi 60.000 adultos del UK Biobank.
Cualquier tipo de movimiento reduce ese riesgo en comparación con permanecer sentado de forma continua. Sin embargo, no todos los movimientos tienen el mismo efecto: estar de pie ayuda, pero es la opción menos potente.
¿Qué ayuda más?
El movimiento ligero, como caminar despacio, resulta más beneficioso que simplemente ponerse de pie. A su vez, la actividad vigorosa —subir escaleras con rapidez o realizar esfuerzos breves que aceleren la respiración— es la más efectiva.
Según los modelos del estudio, solo tres minutos diarios de actividad vigorosa se asocian con una reducción del riesgo de cáncer comparable a la de unos 90 minutos de movimiento ligero. 15 minutos de cualquier actividad equivalen aproximadamente a media hora de estar de pie.
Los investigadores subrayan que el estudio es observacional y no demuestra una relación causal directa. Aun así, coinciden en que el mensaje práctico es claro: cualquier movimiento cuenta y resulta mejor que permanecer inmóvil.