América Latina y el Caribe fue la única región que experimentó una disminución en la tasa de desempleo juvenil, un problema crónico que afecta a millones de personas, en 2025.
Según se desprende del informe 'Tendencias mundiales del empleo juvenil 2026: Regreso al futuro', de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desocupación de los jóvenes en la región se ubicó en 11,9 % el año pasado, cayendo desde el 12,7 % registrada en 2024.
Así, en 2025, el desempleo juvenil en Latinoamérica y el Caribe estuvo por debajo de la media global, que fue de 12,4 %, lo que equivale a 67 millones de personas desempleadas de entre 15 y 24 años en el mundo.
El 'pero'
"América Latina y el Caribe destacó como la única región que registró un descenso tanto en la tasa de desempleo juvenil como en la tasa de 'ninis' (ni estudia ni trabaja ni recibe formación)", dice la OIT en su informe.
Sin embargo, indica que un análisis más detallado reveló que estos resultados se debían, en parte, "a la disminución de la población joven", es decir, un cambio demográfico; y a que "en la mayoría de los países de la subregión se observaban tendencias a la baja en la participación de los jóvenes en el mercado de trabajo".
Los datos de la OIT revelan, además, que el porcentaje de jóvenes que no están ocupados, ni estudian ni reciben formación se situó en 19,3 %, similar al 2024, que fue de 19,2 %.
Mientras que la tasa de la ocupación informal de los jóvenes en la región bajó al 51,2 % en 2025, desde el 51,4 % del año previo.
En su comunicado, la organización explica que "las bajas tasas de desempleo ocultan una inseguridad generalizada en el mercado laboral, ya que muchos jóvenes no pueden permitirse permanecer desempleados y, en su lugar, aceptan empleos informales o precarios".