Miles de personas se movilizaron este jueves en distintos puntos de Argentina contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno de Javier Milei. En Buenos Aires, la protesta derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que reprimieron a los manifestantes con gases lacrimógenos, chorros de agua y balas de goma.

La movilización se llevó a cabo a pesar de que en la víspera el Gobierno sufrió una dura derrota política y, frente a la presión social, se vio obligado a retirar uno de los capítulos centrales del proyecto, que habilitaba sin restricciones la venta de tierras a personas extranjeras. La Casa Rosada admitió que no contaba con los votos necesarios para aprobar esa reforma en el Senado, por lo que decidió quitar el capítulo de extranjerización de tierras.
Así está la movilización en Plaza Congreso para manifestarse en contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.https://t.co/UgSv4IW2UVpic.twitter.com/9Hf8G5GRVT
— Corta (@somoscorta) August 6, 2026
Sin embargo, el resto de la iniciativa también es resistida porque mantiene puntos polémicos como los "desalojos exprés", ya que se le otorga a los propietarios el derecho de echar a familias que se retrasen solo 10 días en el pago de alquileres destinados a la vivienda.
Argentina no se desaloja, ni se vende🔥
— Tiempo Argentino (@tiempoarg) August 6, 2026
Sin extranjerización de tierras, la calle se moviliza contra la brutalidad del Desalojo Exprés y el peligroso cambio en Manejo del Fuego.
Lo que el oficialismo y sus aliados leyeron como un "paso atrás" para desactivar el conflicto no… pic.twitter.com/2VsMfB4zTV
Además, complica la posibilidad de que el Estado pueda expropiar bienes privados a través de declaraciones de utilidad pública; y habilita que el uso de tierras se modifique si sufren un incendio, lo que pone en riesgo zonas rurales que, luego de un siniestro, podrían destinarse a actividades comerciales.
"Las Malvinas son argentinas, y el resto del territorio también", fue uno de los lemas principales de las marchas que se llevaron a cabo en todo el país.
¿Qué pasó?
El Gobierno presentó el proyecto en marzo pasado, y todo apuntaba a que sería aprobado sin mayores problemas, pero el pasado 14 de julio, cuando terminó la semifinal del Mundial 2026, que Argentina le ganó 2-1 a Inglaterra, los jugadores mostraron una manta con el mensaje "Las Malvinas son argentinas".
La inesperada acción política de los seleccionados, en un momento de tanta euforia deportiva, desató una oleada nacionalista que reforzó el activismo en defensa de los recursos naturales.
En las semanas siguientes, a la selección se sumaron populares artistas como Lali, Tini, Nicki Nicole, Emilia, Cazzu, María Becerra, Trueno, Milo J, Dillom, Catriel y L-Gante, quienes convocaron a sus seguidores a protestar contra la ley. El defensor del equipo albiceleste, Lisandro Martínez, reiteró su defensa de la soberanía.

El miércoles, la presión fue insostenible para el Gobierno, ya que empezó a perder respaldo de varios senadores que pensaban votar a favor pero terminaron modificando su postura. Ya sin el apoyo parlamentario que necesitaba, el capítulo de extranjerización fue retirado, pero de cualquier forma la sesión se lleva a cabo hoy para debatir el resto de la Ley.
Marcha atrás
La iniciativa que buscaba aprobar el Ejecutivo de Javier Milei modificaba distintos aspectos del régimen de propiedad privada en Argentina, y uno de sus capítulos más controvertidos, en el proyecto original, era el referido a la Ley de Tierras Rurales. La normativa vigente, sancionada en 2011, estableció límites a la adquisición de campos por parte de personas físicas y jurídicas extranjeras, con el objetivo de regular la concentración de tierras y proteger áreas consideradas estratégicas.
La Ley 26.737 fija actualmente un límite de 15 % para la titularidad extranjera de tierras rurales, tanto a nivel nacional como en cada provincia y departamento. Además, establece que una persona o empresa de determinada nacionalidad no puede superar el 30 % de ese cupo, y contempla restricciones para determinadas zonas de frontera y superficies con características especiales.
El proyecto impulsado originalmente por el Gobierno proponía eliminar esos límites. Sin embargo, en la recta final de la negociación parlamentaria, el oficialismo modificó el texto y pasó a plantear un incremento del tope vigente, de 15 % a 25 %, en busca de reunir los votos necesarios para su aprobación en el Senado, reportó el lunes Perfil. Sin embargo, ese cambió tampoco le alcanzó para conseguir el respaldo parlamentario.
De acuerdo con un informe elaborado por el Observatorio de Tierras a partir de información oficial del Registro Nacional de Tierras Rurales, alrededor de 5 % de la superficie rural del país —más de 13 millones de hectáreas— se encuentra actualmente en manos extranjeras. Esa extensión equivale aproximadamente al territorio de Inglaterra.



