La Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EE.UU. ha cuestionado la decisión de la Administración de Donald Trump de adquirir 11 rompehielos para la Guardia Costera, informa New York Times.
"No hemos visto ninguna información ni análisis que justifique la cifra de 11 ni que evalúe la viabilidad financiera a largo plazo de estas decisiones", afirmó Shelby S. Oakley, directora de contratación y adquisiciones de seguridad nacional del organismo no partidista.
La adquisición y desarrollo de los barcos se explica por razones de "interés público", según la Administración estadounidense. Los rompehielos polares permiten a la Guardia Costera estar presente en el Ártico y monitorear los buques extranjeros en estas aguas de importancia estratégica, explicaron.
La mayor parte de la financiación de los contratos provendrá del dinero reservado para mantener la seguridad fronteriza en la ley de gastos One Big Beautiful Bill Act ('Gran y hermoso proyecto de ley'). Esta iniciativa, aprobada el año pasado, otorgó al Gobierno un amplio margen de maniobra para destinar fondos a sus prioridades con escasa supervisión, señala el diario.
Además, el acuerdo de adquisición no incluye información sobre el mantenimiento de los rompehielos. Su compra conlleva el riesgo para la Guardia Costera estadounidense de acabar "como un ganador de la lotería que se gasta todo su dinero en comprarse una mansión y luego se queda sin un céntimo, al darse cuenta de que no tiene dinero para mantenerla", añadió Oakley.
En marzo de 2025, el mandatario jugó un partido de golf en Florida con el presidente finlandés, Alexander Stubb, con quien inició las conversaciones de compra de los barcos. En agosto de ese año, Trump ordenó la adquisición de 11 rompehielos, pese a que el número era el doble de los que había solicitado la Guardia Costera.
Los contratos, valorados en casi 7.000 millones de dólares, se adjudicaron sin licitación pública a tres empresas: la finlandesa Rauma Marine Constructions, la firma Davie Defense (filial estadounidense del grupo británico Inocea) y la estadounidense Bollinger Shipyards. Siete buques se construirán en Estados Unidos y cuatro en Finlandia.
"Voy a estar presente en la inauguración [...]. Llevan años y años intentando conseguir rompehielos, y ningún presidente ha sido capaz de proporcionarles lo que necesitan para llevarlo a cabo", comentó en mayo Trump, que ha comparado la flota de rompehielos estadounidense con la rusa en numerosas ocasiones, subrayando, que "Rusia tiene 48", mientras que EE.UU. solo tiene "uno muy viejo".
Ventajas de Rusia
La flota de rompehielos rusa es única tanto por el número de unidades como por la composición de los barcos que la integran.
Moscú cuenta con la única flota de rompehielos atómicos del mundo, compuesta por 7 barcos, que en el 2030 podría aumentar hasta 12. La semana pasada, el presidente ruso, Vladímir Putin, colocó la quilla del rompehielos atómico Stalingrad, que se encuentra en proceso de construcción.
"Rusia es el único país del mundo capaz de producir en serie potentes y fiables rompehielos atómicos […], utilizando sus propias tecnologías nacionales", apuntó el mandatario. Asimismo, subrayó que, "pese a las dificultades y retos actuales", el país continuará "ampliando las capacidades" de su flota de este tipo de barcos, "desarrollando la construcción naval nacional y creando avances científicos y tecnológicos revolucionarios".