El expresidente de Argentina Alberto Fernández tildó de "imbécil" al actual mandatario, Javier Milei, y sugirió que podría padecer un problema psiquiátrico.
"Es un pobre imbécil que dice cosas que yo creo que tiene un problema psiquiátrico (...) Por eso a veces, cuando uso palabras tan altisonantes, me freno porque digo: 'Bueno, capaz que está enfermo y debo tratarlo con más cuidado'", expresó el exmandatario durante una entrevista con el medio uruguayo El País.
Fernández hizo ese comentario al recordar el final de su gobierno y el inicio de la administración de Milei. "El presidente que tenemos asumió diciendo que la Argentina iba a tener una inflación de 17.000 %, la mayor imbecilidad que se ha dicho", manifestó.
Además, al ser consultado sobre si destaca algo de la gestión de Milei, así como la de su predecesor Mauricio Macri (2015-2019), el exmandatario respondió: "La impunidad que tienen. La verdad, son muy eficientes en lograr impunidad, muy eficientes en hacer negocios con los jueces".
Asimismo, dijo que ambos gobiernos "tienen un común denominador que se llama Caputo"; es decir, "tienen un mismo ministro de Economía (Luis Caputo) que ha hecho el mismo daño en época de Mauricio Macri y en época de Javier Milei, el mismo daño. Es muy difícil, debe ser eligiendo entre lo malo y lo peor".
"Energúmeno"
La entrevista se conoce en medio de la crisis desatada entre Argentina y Brasil, luego de que Milei realizara una visita privada a Sao Paulo el 25 de julio, donde brindó su contundente respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y, además, arremetiera directamente contra la gestión del mandatario Luis Inácio Lula da Silva, acusándolo de empeorar la economía y de arrastrar a Brasil hacia una inminente "crisis de deuda".
Respecto a ese viaje, Fernández se pronunció el domingo. A través de su cuenta en X, comentó que "Milei fue a Brasil a gritar como un energúmeno reclamando ver a un golpista preso", en referencia al exmandatario Jair Bolsonaro, quien cumple desde noviembre del año pasado una condena de 27 años y tres meses de prisión por haber sido declarado culpable de liderar una organización criminal que intentó perpetrar un golpe de Estado para mantenerse en el poder tras su derrota en las elecciones de 2022.
"Yo fui a Curitiba reclamando la libertad de un inocente. Hoy Lula es presidente de Brasil y Bolsonaro está preso por promover un golpe de Estado. Insultar al presidente de un país hermano y principal socio comercial no tiene perdón", agregó Fernández en su publicación.