El presidente estadounidense, Donald Trump, se ufanó esta jornada de haber conseguido que Venezuela, país al que bombardeó en enero pasado, le permitiera a Washington obtener ingentes ganancias a cuenta del negocio petrolero que han amortizado el costo asociado a la acción militar.
"Ganamos Venezuela, que ahora está trabajando con nosotros para producir millones y millones de barriles de petróleo. Nos llevamos muy bien con ellos. Y ya hemos pagado esa operación muchas, muchísimas veces", declaró el mandatario en un acto público.
Según sus palabras, el país norteamericano está "tomando enormes cantidades de petróleo" y la nación bolivariana está haciendo lo propio, en el contexto de una relación a la que se refirió como "una asociación, en cierto sentido".
"Están haciendo un trabajo excelente. Estamos colaborando. Millones de barriles de petróleo van a Houston y Luisiana, [que] llega a ustedes indirectamente después de ser refinado. Allí lo refinan. Son millones y millones de barriles de petróleo", aseveró el político republicano, que no precisó ni los montos de las operaciones ni la cantidad de crudo venezolano que se está refinando en suelo estadounidense.
¿Hegemonía energética?
Por otra parte, aunque el país suramericano fue sacudido recientemente por dos potentes sismos que han dejado más de 5.000 víctimas fatales, miles de heridos y varios miles de personas más sin hogar, así como numerosas infraestructuras dañadas, Trump afirmó que "Venezuela está mejor que nunca", habida cuenta de las inversiones que, aseguró, está recibiendo de compañías petroleras de EE.UU.
"Las grandes petroleras están llegando y firmando contratos", sostuvo. En su decir, de ello serían responsables altos funcionarios de su administración: el secretario de Energía, Chris Wright; el secretario del Interior, Doug Burgum; y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El dignatario aludió asimismo a las vastas riquezas hidrocarburíferas de Venezuela, vista su importancia para el mercado energético global, hoy sacudido por el conflicto en Asia occidental y el cierre del estrecho de Ormuz.
"La verdad es que ha sido increíble, con tanto petróleo. De hecho, si sumamos nuestro petróleo y el de Venezuela, tenemos alrededor del 62 % del mercado petrolero mundial. Así que no necesitamos petróleo crudo. No necesitamos nada", dijo al respecto.