Los precios del petróleo vuelven a estar bajo presión después del breve alivio que siguió al alto el fuego en Oriente Medio.
La reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán, sumada al bloqueo marítimo anunciado por los hutíes contra Arabia Saudita, indica que el conflicto ha entrado en una nueva fase, potencialmente más peligrosa que la anterior.
Si durante las primeras semanas de la guerra el principal foco de preocupación era el estrecho de Ormuz, ahora las amenazas se extienden también al mar Rojo, lo que podría provocar una nueva sacudida en los mercados energéticos mundiales.
Los hutíes anuncian un bloqueo
Este lunes, el movimiento yemení Ansar Alá (los hutíes) anunció el inicio de un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita. Según el grupo, la medida constituye una represalia de "ojo por ojo" frente al cerco de Riad y los recientes bombardeos al aeropuerto de Saná, la capital de Yemen.
A comienzos de la semana pasada, el movimiento yemení dio por terminada la tregua bilateral y amenazó con frenar cualquier accionar enemigo mediante una "escalada integral y decisiva".
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Posteriormente, medios locales reportaron que varios misiles balísticos fueron lanzados por los hutíes desde Yemen hacia la región sur de Arabia Saudita. Horas más tarde, la agencia iraní Fars reportó un nuevo ataque de Riad contra la provincia yemení de Saada. Se trata de la escalada más grave entre ambas partes en varios años.
Un nuevo golpe para Arabia Saudita
El bloqueo amenaza directamente la capacidad exportadora de Arabia Saudita, que, tras el cierre parcial del estrecho de Ormuz, había incrementado significativamente los envíos de crudo a través del puerto de Yanbu, en el mar Rojo.

Actualmente, Riad exporta desde Yanbu alrededor de cuatro millones de barriles diarios, un volumen cuatro veces superior al registrado antes del inicio de la guerra con Irán.
Al mismo tiempo, el estrecho de Bab el Mandeb se ha convertido en la principal alternativa al estrecho de Ormuz para el transporte mundial de petróleo. Si antes del conflicto transitaban por esa ruta unos cuatro millones de barriles diarios, en junio la cifra ya superó los siete millones de barriles por día.
Analistas venían señalando desde hace semanas que los hutíes están actuando cada vez con mayor autonomía y aumentando su peso político y militar en Oriente Medio.
Hasta ahora, el movimiento no había intentado bloquear de forma efectiva Bab el Mandeb y la amenaza era interpretada principalmente como un instrumento de presión sobre Arabia Saudita.
Sin embargo, la disposición de ambas partes a seguir escalando el conflicto aumenta considerablemente los riesgos para el mercado energético mundial.
El petróleo vuelve a dispararse
La nueva escalada ya se refleja en las cotizaciones del crudo.
Desde que Estados Unidos reanudó sus ataques contra Irán el pasado 7 de julio y los hutíes anunciaron el bloqueo marítimo, el precio del Brent pasó de 74 a 90 dólares por barril.
En declaraciones a RT, Stanislav Tkachenko, doctor en Ciencias Económicas y profesor de la Universidad Estatal de San Petersburgo, afirmó que, si el actual bloqueo parcial del estrecho de Ormuz se mantiene al menos una semana más, el precio del petróleo probablemente permanecerá entre los 80 y los 90 dólares por barril.
"En un horizonte de hasta seis meses, el precio del petróleo se mantendrá en estos niveles o incluso por encima. No existen factores que permitan esperar una caída por debajo de los 80 dólares. Las reservas estratégicas de crudo se han reducido considerablemente en la mayoría de las principales economías del mundo y, además de cubrir la demanda cotidiana, tanto los Estados como las grandes compañías deberán aumentar sus compras para reponer sus inventarios", subrayó el experto.
Un golpe mortal para la economía mundial
Según Tkachenko, el escenario más peligroso sería un bloqueo simultáneo de los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb.
En ese caso, incluso si la interrupción durara apenas unas semanas, el impacto sobre la economía mundial sería comparable al de un "golpe con armas nucleares".
"El cierre de Bab el Mandeb obligaría a desviar los flujos comerciales alrededor de África, por rutas terrestres a través de Rusia o por la Ruta Marítima del Norte. En teoría es posible, pero supondría un fuerte aumento de los costes logísticos, del transporte y de los seguros, lo que inevitablemente impulsaría una nueva ola inflacionaria", explicó.

Las primeras señales ya son visibles. El lunes, Reuters informó, citando fuentes del mercado, que las primas de seguro por riesgo de guerra aumentaron desde aproximadamente el 0,3 % hasta cerca del 0,75 % del valor de un buque tras el anuncio de los hutíes. Incluso esa variación implica cientos de miles de dólares adicionales para un viaje de apenas siete días.
Aun así, Tkachenko considera poco probable que los hutíes lleguen a bloquear completamente Bab el Mandeb.
"Sería un coste demasiado elevado para todos los países, que ya afrontan el encarecimiento de la energía debido a la guerra en el golfo Pérsico. Lo más probable es que, con el respaldo de Irán, los hutíes continúen demostrando su capacidad mediante ataques con misiles y drones contra embarcaciones israelíes y dificultando la actividad de los buques militares estadounidenses. Pero no creo que lleguen a cerrar el estrecho para todo tipo de barcos y de todos los países", concluyó.



