Cepeda acusa a De la Espriella de traición y de entregar a EE.UU. el control de la seguridad de Colombia

El excandidato presidencial colombiano reafirmó la "desobediencia civil" ante la nueva administración que se instalará el venidero mes.

Iván Cepeda, excandidato presidencial de Colombia, acusó este viernes al presidente electo, Abelardo de la Espriella, de traición y de entregar el control de la seguridad del país a EE.UU., aún cuando no ha tomado el poder como mandatario, algo que sucederá el próximo 7 de agosto.

"Desde ya, desde el comienzo, ha comenzado a atentar gravemente contra nuestra soberanía nacional (...) El señor De la Espriella y su entorno político están traicionando a nuestro país, están traicionando nuestra soberanía y están entregando al Gobierno de EE.UU. el control de nuestra seguridad nacional", expresó Cepeda en una breve declaración ante los medios.

Al respecto, indicó que ya se ven los primero hechos que confirman esa acusación, como la persecución a opositores políticos con injerencia de EE.UU. En ese sentido, nombró el caso del Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, cuya detención en EE.UU. habría sido ordenada "personalmente" por "razones políticas" por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

"No me cabe duda que esa decisión arbitraria corresponde a una acción y a una solicitud del señor De la Espriella, quien, en cambio, ha mostrado total obsecuencia con la violación de derechos humanos contra nuestros compatriotas migrantes", dijo Cepeda. Coral fue detenido después de participar en una protesta en Miami contra De la Espriella y ya fue deportado a Colombia.

Doctrina estadounidense

Cepeda considera que esta temprana persecución política "es la antesala de lo que anuncia la nueva Doctrina Global de Seguridad de EE.UU.".

"Con esta nueva doctrina se busca perseguir a la izquierda política y social en América Latina y en el mundo", alertó.

Denunció, además, que "se trata de una estrategia que, bajo la máscara de una supuesta lucha contra el terrorismo de la izquierda política, se orienta a violaciones masivas de derechos humanos, crímenes contra la humanidad y destrucción de la democracia, criminalizar a los migrantes, reprimir con métodos brutales toda forma de protesta social y reeditar viejas prácticas de terrorismo de Estado que ya conocimos en América Latina durante las décadas de 1970 y 1980".

Sumado a ello, Cepeda mencionó que el vicepresidente electo junto a De la Espriella, José Manuel Restrepo, y la comitiva que está visitando por estos días Washington se ha comprometido a "ser el aliado más fuerte que tenga EE.UU." en la región "para adelantar esta llamada política de seguridad".

Asimismo, en el contexto de esa misma visita, se ha anunciado por parte de voceros del Gobierno de EE.UU. que podrían crearse en Colombia "bases operativas con presencia militar de tropa estadounidense para acciones en zonas rurales", lo cual, según Cepeda, "es perfectamente previsible que terminará en graves violaciones de derechos humanos de la población civil".

"Desobediencia civil"

"De la Espriella podrá posesionarse como presidente de la República, pero no por ese acto formal tendrá legitimidad política y ética como presidente de la República", manifestó.

En este contexto, reiteró, ante las denuncias que hizo y como ya había anunciado previamente, que el único camino posible de oposición es "la desobediencia civil", entendida como "una acción pública, pacífica, no violenta, consciente y orientada a la defensa de principios constitucionales y derechos fundamentales de los colombianos".

Cepeda adelantó en esta conferencia de prensa que no asistirá al acto de posesión de De la Espriella.