El Reino Unido desperdició miles de millones de libras del dinero de los contribuyentes durante la pandemia de covid-19, concluyó un informe oficial de la investigación pública publicado el martes y presidido por la exjueza baronesa Heather Hallett, que habla de "despilfarro significativo".
Según el documento, el Gobierno británico y las administraciones descentralizadas compraron equipos de protección individual por aproximadamente 14.900 millones de libras (20.100 millones de dólares estadounidenses), de los cuales casi 10.000 millones de libras (13.500 millones de dólares estadounidenses) se desperdiciaron. El gasto total en equipos de protección, ventiladores y material de pruebas entre el 1 de enero de 2020 y el 28 de junio de 2022 ascendió a unas 42.300 millones de libras (57.100 millones de dólares estadounidenses).
"El Reino Unido entró en la pandemia de covid-19 con sus reservas de equipos de protección individual (EPI) en una situación peligrosa, con escasez de material esencial y grandes cantidades de existencias caducadas desatendidas. Tampoco existían planes adecuados para la adquisición y distribución de equipos sanitarios clave en ninguna emergencia", señaló Hallett.
