Politico: Washington está convirtiendo a sus aliados de la OTAN en un cajero automático

Los europeos destinan más de la mitad de su gasto en defensa a la compra de equipo estadounidense, afirmó el embajador de EE.UU. ante la OTAN.

Los aliados europeos de Washington en la OTAN destinan aproximadamente la mitad de sus gastos a la compra de equipo militar estadounidense, lo que convierte a la alianza, de hecho, en un "cajero automático" para el país norteamericano, según informa  Politico. El medio cita al embajador estadounidense ante la OTAN, Matt Whitaker, quien dio a conocer esta información sobre los gastos europeos.

Whitaker elogió a los miembros de la Alianza por haber gastado cerca de 120.000 millones de dólares en defensa durante el último año y destacó que la mitad del dinero se destinó a la compra de equipo estadounidense, lo que calificó como "un buen comienzo".

Washington "acoge con satisfacción los esfuerzos europeos por aumentar la producción de defensa y reducir las regulaciones", dijo Whitaker a los periodistas días antes de la cumbre de la OTAN, que se celebra en Ankara, Turquía, el 7 y 8 de julio. Al mismo tiempo destacó que EE.UU. no apoya el lenguaje proteccionista que Europa usa en sus iniciativas de defensa. 

Según destacó el medio, este año la inversión de los aliados en la defensa es significativamente superior a la de la cumbre del año pasado. El aumento de los gastos adicionales tuvo lugar después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, exigiera que los aliados aumentaran su inversión en defensa del 2 % del PIB al 5 %.  

Profundos desacuerdos

La OTAN atraviesa tiempos difíciles. En enero de 2025 Trump, expresó su descontento porque Washington aporta mucho más dinero a la alianza que Europa. Posteriormente, reiteró en varias ocasiones sus exigencias de que los aliados aumentaran su gasto en defensa.

Además, EE.UU. y Europa se han enfrentado a grandes desacuerdos sobre Groenlandia, cuya adquisición la Casa Blanca calificó como una prioridad. En ese momento, los líderes europeos condenaron la retórica de Washington, expresando sus preocupaciones por la integridad europea. 

Las tensiones transoceánicas empeoraron con la guerra EE.UU. e Israel contra Irán, durante la cual Trump criticó duramente a sus aliados de la OTAN por la falta de apoyo. Estados Unidos anunció planes de revisar su papel dentro de la Alianza, llamándola "tigre de papel y una vía de un solo sentido". Este enfriamiento en las relaciones, llevó a que en Europa surgieran conversaciones para contemplar mecanismos de acción en caso de pérdida del apoyo de Washington.