La Oficina del primer ministro británico, Keir Starmer, no tiene un plan para financiar el aumento del gasto en defensa, pese a sus promesas de acelerar la militarización del país, informó The Telegraph, señalando que el Gobierno carece incluso de una hoja de ruta de financiación.
En la cumbre de la OTAN en La Haya del pasado junio, Starmer se sumó a los aliados en el compromiso de elevar el gasto en defensa al 3,5% del PIB para 2035. No obstante, el reporte indica que ese objetivo no está respaldado por un plan financiero.
El diario sostiene que la influencia británica dentro del tablero mundial inevitablemente sufrirá por el "fracaso absoluto" de Starmer para abordar la crisis de financiación que enfrentan las Fuerzas Armadas, y que el estatus del país en el Consejo de Seguridad se basa en su capacidad de intervenir militarmente.
El 30 de junio, el Gobierno presentó un plan de inversión en defensa que propone aumentar el gasto militar en 15.000 millones de libras esterlinas (20.000 millones de dólares) en cuatro años. Sin embargo, existe una brecha de 4.700 millones de libras (6.200 millones de dólares) para cubrir ese esquema.
- Tras anunciar su dimisión, Starmer saldrá del cargo sin dejar un plan para cumplir la promesa asumida ante la OTAN. Para entonces, el país tendrá un nuevo primer ministro que, según sugirió el jefe de Gobierno saliente, debería usar el margen fiscal para cubrir la brecha en el plan de inversión en defensa.