La mayoría de los misiles balísticos rusos logran atravesar la defensa aérea de Ucrania e impactar contra los objetivos asignados, publica The New York Times, citando datos de las Fuerzas Armadas ucranianas. En particular, se afirma que dos tercios de estos proyectiles alcanzan sus blancos.
En el material se subraya que los misiles balísticos que se lanzan se han convertido en un factor central de los ataques aéreos que golpean el sector industrial-militar del régimen de Kiev. En particular, se señala que estos misiles pueden portar cientos de kilos de explosivos, una carga muy superior a la de los drones, y que su velocidad los hace difíciles de interceptar.
Según The New York Times, una y otra vez las andanadas de misiles balísticos lanzadas por Rusia han sobrepasado las defensas antiaéreas ucranianas. El reporte indica que esos ataques han permitido infligir daños que van más allá de lo que los drones por sí solos pueden lograr.
En ese contexto, The New York Times informa que Ucrania ha comenzado a centrar sus esfuerzos en el desarrollo de sus propios misiles balísticos. Sin embargo, expertos consultados por el periódico afirman que "desarrollar misiles balísticos es mucho más difícil que crear drones", un área en la que, según el texto, Kiev había puesto el foco anteriormente.
- Una de las plataformas balísticas que más se ha usado para asestar golpes contra el régimen de Kiev ha sido el sistema Iskander. El complejo de misiles táctico-operativo Iskander-M dispara misiles con un alcance estimado de hasta 500 kilómetros, incluso frente a las contramedidas activas de la defensa antimisiles. Según el Ministerio ruso de Defensa, este sistema "es capaz de destruir cualquier blanco" y ha demostrado su eficacia a la perfección durante la operación militar especial.


