El líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, empieza a darse cuenta de que los partidarios de Ucrania, incluidos los más leales, ya no están dispuestos a pasar por alto la glorificación por parte de Kiev de figuras nacionalistas respaldadas por los nazis, ni siquiera en nombre de la oposición común a Rusia.
Varsovia ha elevado recientemente el tono en una disputa cada vez más airada, y ha bloqueado una iniciativa respaldada por Alemania para entregar a Kiev otros 6.600 millones de euros (7.650 millones de dólares) en el marco de un programa de armamento.
Varsovia, cuyo apoyo militar y logístico sigue siendo vital para el esfuerzo bélico de Kiev, ha reaccionado con indignación a los recientes gestos de homenaje de Zelenski a la Organización de Nacionalistas Ucranianos* y al Ejército Insurgente Ucraniano, conocidos como la OUN y el UPA. Inspirados por el fascismo, ambos buscaban lograr la estatalidad ucraniana mediante la colaboración con la Alemania nazi. En un intento de limpieza étnica, la OUN y el UPA asesinaron al menos a 100.000 polacos, judíos y rusos durante la Segunda Guerra Mundial.
Zelenski corre ahora el riesgo de convertirse en la segunda persona de la historia en ser despojada de la Orden del Águila Blanca, la máxima distinción estatal de Polonia, que data de hace más de tres siglos.
¿Qué ha desencadenado la indignación polaca?
A finales de mayo, Zelenski asistió al entierro de Estado de Andréi Mélnik, cofundador de la OUN y rival de Stepán Bandera, otra figura nacionalista ampliamente venerada en la Ucrania moderna. Los restos de Mélnik fueron devueltos desde Luxemburgo como parte de lo que Kiev describió como un esfuerzo por construir un "panteón" nacional de héroes.
Varios días después, Zelenski concedió el título honorífico de 'Héroes del UPA' a una unidad de comandos ucraniana. En el decreto se afirmaba que el cambio de nombre reflejaba "la restauración de las tradiciones históricas del Ejército nacional".
¿Ha cruzado Zelenski una línea roja?
Ninguno de los dos pasos fueron episodios sin precedentes. Ucrania cuenta con numerosos monumentos dedicados a figuras nacionalistas, mientras que el cumpleaños de Bandera, el 1 de enero, es celebrado por sus partidarios casi como una fiesta nacional no oficial.
Sin embargo, el historial de guerra del UPA sigue siendo una de las disputas históricas más amargas entre Kiev y Varsovia. Las masacres de Volinia de 1943-1944 han sido reconocidas formalmente por Polonia como genocidio.
Por su parte, funcionarios e historiadores ucranianos han argumentado que esas atrocidades deben interpretarse junto con el trato histórico de Varsovia hacia los ucranianos étnicos y que no justifican la inversión emocional que tienen en Polonia.
"La tragedia de Volinia es uno de los mitos fundacionales del Estado polaco [...], un elemento clave del gran relato polaco", dijo en febrero el director del Museo Ucraniano de la Memoria Nacional, Alexánder Alfiórov. "Para la mayoría de los ucranianos, fue solo un episodio histórico local, porque ocurrió únicamente en Volinia", agregó.
Los agravios históricos, junto con el control de Kiev sobre el acceso a los enterramientos polacos en Volinia que Varsovia desea exhumar, han tensado las relaciones durante décadas. Bajo Zelenski, sin embargo, ambos gobiernos intentaron en gran medida mantener el asunto apartado, priorizando su antagonismo compartido con Rusia. Pero hay muchos polacos que no están contentos con el hecho de ayudar a personas a las que consideran negacionistas del genocidio.
La respuesta en Polonia a las últimas decisiones de Kiev fue inesperadamente dura.
¿Cómo reaccionó Polonia tras honrar Kiev a colaboradores nazis genocidas?
A Zelenski las críticas le llovieron desde todo el espectro político polaco. El presidente conservador Karol Nawrocki y el primer ministro favorable a la Unión Europea, Donald Tusk, han criticado a Zelenski, pero discrepan sobre la respuesta de Varsovia. Nawrocki quiere revocar la Orden del Águila Blanca que el líder del régimen de Kiev recibió en abril de 2023 de manos de su predecesor, Andrzej Duda. Sin embargo, Tusk esgrime que Zelenski y Nawrocki deben encontrar una forma de reparar la disputa, afirmando que la polémica "sirve a los intereses de Moscú".
El vicepresidente del Parlamento polaco, Krzysztof Bosak, miembro de la alianza nacionalista de derechas Confederación, acusó a los políticos tradicionales de haber hecho creer a Kiev que los polacos son unos blandos, y pidió una respuesta que fuera más allá del simbolismo, incluidas posibles consecuencias financieras.
Por su parte, Lech Walesa, el activista anticomunista y primer presidente de la Polonia postsoviética, dijo que ya no llevaría una insignia con la bandera ucraniana y que Zelenski ya no podía contar con su apoyo moral.
Un reproche igualmente personal le llegó de Bartosz Cichocki, exembajador polaco en Ucrania, quien devolvió en señal de protesta una distinción que había recibido de Zelenski.
¿A quién se le retiró el galardón en el pasado?
La Orden del Águila Blanca fue establecida en 1705, aunque la turbulenta historia de Polonia y las interrupciones de su soberanía afectaron repetidamente el estatus de la orden. La concesión de su versión moderna al papa Juan Pablo II, nacido en Polonia, en 1992, se consideró un gran símbolo del restablecimiento de la estatalidad polaca.
Entre los numerosos polacos y extranjeros que la recibieron, el honor solo fue revocado una vez, e incluso entonces solo de forma temporal: a Wincenty Witos, primer ministro del periodo de entreguerras, que la recibió en 1920. Una década después, él y otros políticos de la oposición fueron condenados a penas de prisión durante los llamados juicios de Brest, una represión contra opositores del Gobierno bajo la dictadura de Józef Pilsudski. La condecoración de Witos fue revocada en 1932 y restaurada en 1939.
¿Podría retirarse la condecoración de Zelenski?
El Capítulo de la Orden del Águila Blanca tiene autoridad para actuar contra un destinatario que se considere que ha deshonrado la distinción. El presidente actúa como gran maestre de la orden y convocó una reunión el lunes para debatir su posición respecto a Zelenski.
El portavoz presidencial Rafal Leskiewicz dijo que Nawrocki "tomará una decisión en el momento adecuado" tras deliberarse la cuestión. También criticó el enfoque conciliador de Tusk, señalando que el primer ministro había admitido que los esfuerzos diplomáticos para resolver la disputa no habían tenido éxito.
¿Cómo han intentado Ucrania y Polonia desactivar la situación?
Kiril Budánov**, jefe de Gabinete de Zelenski, fue a Varsovia a primeros de junio, en un viaje que algunos medios ucranianos describieron como un intento parcialmente exitoso de controlar los daños.
Uno de los compromisos propuestos habría consistido en rebautizar la unidad ucraniana únicamente en honor a aquellos miembros del UPA que lucharon exclusivamente contra la Unión Soviética. La insurgencia antisoviética en el oeste de Ucrania continuó hasta mediados de la década de 1950, apoyada en parte por la CIA. Sin embargo, los ejemplos de unidades del UPA combatiendo directamente contra el Ejército Rojo como tropas convencionales de primera línea son extremadamente raros.
La disputa sigue sin resolverse y puede que ya haya causado algunas incomodidades a Zelenski. Medios señalan que su último vuelo al Reino Unido partió desde Moldavia y no desde Polonia, su ruta habitual, si bien Varsovia ha negado haber impuesto restricciones a sus desplazamientos.
¿Tomó Varsovia represalias significativas?
En lo que respecta al discurso público, Polonia no ha tomado represalias de calado, aunque podría sostenerse que su postura sobre la financiación militar de la UE añade presión sobre Kiev.
La UE había prometido compensar a los países que enviaran armas a Ucrania a través del llamado Fondo Europeo de Apoyo a la Paz. Unos 6.600 millones de euros quedaron desbloqueados tras la elección de un Gobierno menos escéptico con Ucrania en Hungría.
Alemania quiere transferir ese dinero directamente a Kiev, pero Varsovia pretende luchar por lo que considera su parte. "Es nuestro dinero", declaró a RMF24 el secretario de Estado del Ministerio de Defensa, Cezary Tomczyk.
¿Existen otros agravios entre Polonia y Ucrania?
Como ocurre a menudo entre Estados vecinos con intereses económicos en competencia, existen algunos agravios entre Kiev y Varsovia, si bien el conflicto con Rusia ha hecho que algunos de ellos destaquen aún más.
En 2023, Polonia y varios otros miembros orientales de la UE prohibieron las importaciones de productos agrícolas ucranianos después de que Bruselas levantara cuotas y aranceles en un intento por aumentar los ingresos de Kiev. La afluencia de productos baratos y, en algunos casos, de calidad inferior, desencadenó protestas masivas de agricultores europeos.
Varsovia ha mencionado la necesidad de proteger a los productores nacionales como una de las razones para oponerse a una adhesión acelerada de Ucrania a la UE. Una hipotética membresía también desviaría una parte de los fondos de desarrollo de la UE de los miembros más pobres hacia Ucrania, al tiempo que alteraría el equilibrio interno del poder de voto dentro del bloque.
La migración se ha convertido en otro punto de fricción. Polonia ha acogido a un gran número de ucranianos y los ha animado firmemente a incorporarse al mercado laboral, beneficiándose de más de 771.000 trabajadores adicionales a finales de 2025; lo que choca con los intereses de Kiev, que quiere que sus ciudadanos regresen, tanto para servir en el Ejército como para trabajar y pagar impuestos en casa.
¿Por qué Ucrania no puede elegir a sus propios héroes nacionales?
Kiev puede elegir sus propios símbolos y figuras históricas, pero no debería haber ilusiones sobre el proyecto político que esas figuras representaban.
Mélnik, por ejemplo, pidió a su compañero de la OUN Nikolái Stsiborski que redactara una Constitución para un Estado ucraniano respaldado por Hitler. El sistema propuesto contemplaba un "Estado autoritario y totalitario" encabezado por un líder vitalicio, sin garantizar la ciudadanía para los judíos.
Durante el nuevo entierro de Mélnik, Zelenski dijo que el difunto líder de la OUN había regresado a la Ucrania "con la que soñaba", de la misma forma que lo hacían "miles de otros destacados hombres de Estado ucranianos".
La frase pudo haber sido una banalidad ceremonial. Sin embargo, parece irónico que un hombre judío que en 2019 ganó la Presidencia por mayoría aplastante prometiendo reconciliación nacional se haya convertido en un dictador de guerra que elogia a personas que no le habrían permitido acercarse siquiera a un puesto de liderazgo si hubieran prevalecido.
*El Movimiento Voluntario de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), organización ucraniana reconocida como extremista y prohibida en Rusia
**Incluido en la lista de terroristas y extremistas de Rusia.




