El director adjunto de operaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), Alan González, advirtió que, a dos semanas de la declaración del brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, la situación es "profundamente alarmante" y "motivo legítimo de inquietud".
"Nunca antes un brote de ébola había registrado tantos casos tan poco tiempo después de su declaración. Al igual que todos los habitantes de las zonas afectadas, los equipos de MSF son testigos de una respuesta que aún no ha logrado seguir el ritmo de la rápida propagación de la epidemia [...] La realidad actual es que nadie conoce la verdadera magnitud y gravedad de este brote. Cada día se notifican nuevos casos sospechosos, pero cientos de muestras siguen sin analizarse", aseguró González en un comunicado.