Resuelven nuevos enigmas alrededor de la fatídica expedición al Ártico hace 180 años

La expedición de 1845 buscaba una ruta marítima que permitiera rodear América por el norte para llegar hasta el Pacífico. Se convirtió en una leyenda debido a la desaparición total de sus miembros.

Investigadores de la Universidad de Waterloo han identificado recientemente a cuatro marinos más de la trágica expedición de John Franklin en el Ártico, según informó la institución educativa en un comunicado oficial. Estas nuevas revelaciones utilizan tecnología de ADN para resolver un misterio que ha perdurado por casi dos siglos.

La expedición de 1845, liderada por el capitán John Franklin, buscaba el legendario Paso del Noroeste —una ruta marítima que permitiera rodear América por el norte para llegar hasta el Pacífico— cuando sus dos barcos, el HMS Erebus y el HMS Terror, quedaron atrapados en el hielo ártico. Los 129 tripulantes se perdieron en uno de los desastres marítimos más catastróficos de la historia de la exploración polar británica. Douglas Stenton, quien encabeza el equipo de investigación, afirmó en una entrevista que el hecho de que ahora podamos poner nombres a las caras hace una gran diferencia.

"Ya no son solo nombres [...]. Nuestro trabajo ayuda a darle un rostro más humano a todo ello [...]. Para algunos de sus descendientes, es justo decir que esto podría suponerles un cierto cierre", comentó.

Los marinos recién identificados son William Orren, un marinero; David Young, un grumete de primera clase; John Bridgens, un mayordomo de oficiales subalternos, todos ellos del HMS Erebus. Además, se confirmó la identidad de Harry Peglar, capitán de la cofa del HMS Terror, cuya identidad había sido objeto de debate por más de 160 años debido a la vestimenta encontrada con sus documentos. Estas identificaciones se lograron mediante el análisis de ADN mitocondrial de dientes y huesos, comparándolos con el ADN de parientes vivos, detalla un estudio al resepecto publicado la revista Journal of Archaeological Science.

Añadiendo más piezas al rompecabezas

El programa de identificación comenzó en 2013 y ha producido resultados constantes a medida que los investigadores rastrean líneas familiares y recolectan muestras. Anteriormente, la investigación ya había logrado identificar a John Gregory, ingeniero del HMS Erebus en 2021, y a James Fitzjames, capitán del Erebus en 2024. A diferencia de aquellos restos, los de los marineros recientemente identificados no muestran evidencia de canibalismo.

Stenton enfatizó la importancia de estos descubrimientos para los descendientes, señalando que "para los descendientes vivos, estos hallazgos proporcionan detalles previamente no disponibles sobre las circunstancias y ubicaciones de las muertes de sus familiares, así como las identidades de algunos de los compañeros de barco que murieron con ellos". La expedición se convirtió en una leyenda debido a la desaparición total de sus miembros. Se presume que, tras abandonar los barcos en 1848, 105 intentaron salvarse caminando, pero murieron, afirma la Universidad de Waterloo.

El proceso de identificación ha tomado más de una década, con equipos de investigación colaborando estrechamente para analizar cuidadosamente los restos recuperados en la isla King William y la península de Adelaide. Estos esfuerzos demuestran cómo la ciencia moderna puede arrojar luz sobre eventos históricos y resolver misterios que han perdurado por generaciones. "Estamos intentando añadir más piezas al rompecabezas, la parte genética, ya que no se había hecho antes", señaló Stenton.

La labor continúa para identificar a más miembros de la tripulación, con la esperanza de ofrecer mayor claridad sobre el destino de los 129 hombres que se perdieron en la gélida inmensidad ártica.

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