El director del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), Alexánder Bórtnikov, informó este martes que los servicios de inteligencia de Rusia y Bielorrusia frustraron a comienzos de este 2026 un intento de Kiev de introducir más de 500 dispositivos explosivos en territorio ruso.
Bórtnikov señaló que estos artefactos estaban destinados a la ejecución de atentados en Rusia, lo que —según sus palabras— refleja la magnitud de las amenazas procedentes del frente ucraniano en materia de seguridad.
El jefe del FSB añadió que, bajo la influencia de apoyo occidental, Ucrania se ha convertido en un "centro importante de contrabando de armas y municiones en Europa", y acusó a sus servicios de inteligencia de emplear métodos que suponen un riesgo para la estabilidad regional.
