Revelan que Alemania reactiva su plan para comprar misiles Tomahawk a EE.UU.

El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, tiene previsto viajar a Washington para volver a plantear la oferta de compra del armamento.

Berlín está reactivando sus gestiones para adquirir misiles de crucero Tomahawk y lanzadores terrestres Typhon de Estados Unidos, después de que el Pentágono descartara desplegar en Alemania un batallón estadounidense equipado con esas armas, informa The Financial Times, que cita a personas conocedoras de la estrategia del Gobierno alemán. 

Según el medio, Alemania está intentando convencer a la Administración Donald Trump para que autorice la venta de misiles de crucero Tomahawk, junto con sus lanzadores terrestres Typhon, tras la decisión del Pentágono de reasignar el batallón de "misiles de largo alcance" que estaba previsto desplegar este año en el país germano en el marco de acuerdos previos de la OTAN, informaron personas conocedoras del asunto.

Según detalló una de las fuentes, el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, planea viajar a Washington para reactivar la oferta alemana de compra, presentada por primera vez en julio del año pasado, y a la que Estados Unidos aún no ha dado respuesta.

No obstante, los informantes advirtieron que la visita dependerá de si Pistorius logra asegurar una reunión con su homólogo estadounidense, Pete Hegseth, algo que describieron como incierto, debido al deterioro de las relaciones entre Trump y el canciller Friedrich Merz por la guerra en Irán. "La clave es tener capacidades de ataque en Europa", afirmó un funcionario gubernamental, mientras que otra fuente señaló que Berlín podría estar dispuesto a pagar más para asegurar la compra, sugiriendo que existe la "tentación de derrochar dinero en el problema". En este contexto, el FT resalta que Japón y los Países Bajos ya esperan la entrega de pedidos de Tomahawks.

Falta de reservas

Se subraya que actualmente no existen sistemas europeos terrestres de largo alcance disponibles de inmediato: el Reino Unido dispone de Tomahawks lanzados desde submarinos, con un alcance de 1.600 km, y Francia ha desplegado un misil de crucero de fabricación nacional, con un alcance de 1.000 km, también en submarinos.

Por otra parte, el artículo señala que Trump —que ha cuestionado en repetidas ocasiones su compromiso con la OTAN— nunca se volvió a comprometer formalmente con el despliegue previsto, al tiempo que la guerra con Irán también ha ejercido presión sobre las existencias estadounidenses de misiles. Aun así, el Gobierno alemán esperaba que el despliegue avanzara, especialmente después de mostrar su disposición a asumir más carga de seguridad dentro de la alianza.

Esta semana, el propio Pistorius reconoció que el hecho de que no se vaya a producir el despliegue de misiles de crucero estadounidenses Tomahawk en territorio alemán vuelve a abrir una brecha de capacidades que Europa deberá compensar. "Fue un acuerdo entre Joe Biden y el canciller Olaf Scholz, como un puente temporal, hasta que nosotros mismos, como europeos —ese debe ser el objetivo central y principal— hayamos desarrollado capacidades propias", explicó, advirtiendo que, si ese plan no se materializa como se esperaba, la brecha vuelve a abrirse.

Discrepancias que suscitan dudas

La reciente disputa entre Trump y Merz por las acciones militares de Washington contra Irán habría llevado a cancelar el despliegue en Alemania de un contingente de EE.UU. equipado con armas de largo alcance. Según FT, la cancelación, anunciada al mismo tiempo que la decisión de retirar 5.000 soldados del país germano, deja a Europa con una brecha de seguridad "evidente", mientras que el paso dado por Trump intensificó el temor en las capitales europeas a que EE.UU. retire armas antes de que la región pueda crear alternativas.

De ahí que los misiles de largo alcance aparezcan como uno de los sistemas críticos que los países europeos deben producir por sí mismos tras décadas de dependencia de las plataformas estadounidenses. Según el acuerdo alcanzado por Biden y el excanciller Olaf Scholz, el despliegue de tropas con misiles Tomahawk, misiles balísticos SM-6 y el arma hipersónica de largo alcance Dark Eagle iba a servir para "demostrar el compromiso de Estados Unidos con la OTAN y su contribución a la disuasión integrada europea".