El presidente de Rusia, Vladímir Putin, mantiene este sábado una reunión con el primer ministro eslovaco, Robert Fico, quien llegó a Moscú en el marco de las celebraciones del 81.º aniversario del Día de la Victoria.
Durante una breve conversación en privado, antes de iniciar las negociaciones oficiales, los dos líderes intercambiaron impresiones de los eventos conmemorativos del 9 de mayo. Asimismo, Fico relató cómo fue su viaje a Moscú y ambos resaltaron la importancia de la celebración del Día de la Victoria.
"Lo importante es que ustedes están aquí y les estamos muy agradecidos", afirmó Putin, expresando gratitud al líder eslovaco por su "postura inquebrantable".
Además, el mandatario ruso destacó el papel de los luchadores eslovacos que combatieron contra los soldados nazis y mencionó el levantamiento del 29 de agosto de 1944. "Estamos agradecidos a los dirigentes y al pueblo de Eslovaquia por su cuidado de los monumentos y cementerios de los soldados soviéticos que cayeron en los combates contra los fascistas en suelo eslovaco", remarcó.
En cuanto al desarrollo de las relaciones ruso-eslovacas, Putin aseveró que se han caracterizado durante muchos años por "un alto nivel de diálogo político y una dinámica de cooperación estable". Sin embargo, lamentó que actualmente se vean afectadas por el conflicto ucraniano y la coyuntura de la política exterior, así como la política de la imposición de la UE y la OTAN. En este contexto, reiteró el agradecimiento a Fico por una política exterior soberana, que está orientada a las relaciones de mutuo beneficio con Moscú.
En esta línea, indicó que, si bien el intercambio comercial entre los dos países ha disminuido, este tema será abordado de manera profunda para encontrar vías para trabajar en distintos ámbitos, entre ellos el energético. "Rusia hará todo lo posible para satisfacer las necesidades de Eslovaquia en materia de energía", aseguró Putin.
El jefe del Gobierno eslovaco llegó este viernes a la capital rusa, donde depositó flores en la Tumba del Soldado Desconocido, situada junto a la muralla del Kremlin, para homenajear a los soldados soviéticos caídos en la liberación de su país.
El primer ministro eslovaco señaló que planea discutir las relaciones bilaterales con Vladímir Putin, incluidas "algunas discrepancias". Hablando con periodistas frente al Kremlin, el líder eslovaco se autodenominó como "la oveja negra" entre los políticos europeos, debido a su renuencia a defender la postura que Bruselas impone al resto de los países.