Nación caribeña rompe con su práctica de jurar lealtad a la Corona británica

Una enmienda constitucional cambió las reglas de la primera época poscolonial.

El nuevo Gabinete de la nación insular de Antigua y Barbuda prestó juramento conforme a un protocolo renovado, informan medios locales.

Dejando de lado una tradición de más de 40 años de jurar lealtad al soberano británico, los funcionarios electos prestaron el martes un juramento que promete lealtad al Estado caribeño, su Constitución y sus leyes, sin mencionar al rey Carlos III.

La respectiva enmienda constitucional fue aprobada por el Parlamento en diciembre pasado. Desde entonces, primer ministro laborista Gaston Browne y sus copartidarios convocaron elecciones anticipadas, dos años antes del plazo límite constitucional, y las ganaron obteniendo 15 de los 17 escaños de la cámara.

Antigua y Barbuda es un país insular situado al margen del mar Caribe. La primera isla fue colonizada por los ingleses a principios del siglo XVII y la segunda, unas décadas más tarde. En 1967, la nación se convirtió en un Estado asociado con plena autonomía interna del Reino Unido y en 1981 obtuvo la independencia, manteniéndose dentro de la Commonwealth y con la entonces reina Isabel II como jefa de Estado.

Pese al renovado juramento, Carlos III sigue estando formalmente a la cabeza del país, según su Constitución, y los gobernadores generales continúan pronunciando anualmente los llamados 'discursos del trono'.