Más de 200 objetivos: esta es la escala real de daños que sufrió EE.UU. por Irán (FOTOS)

Las fuerzas estadounidenses quizá nunca regresen en gran número a las bases regionales, consideran algunos especialistas.

Desde el inicio de la guerra, los ataques aéreos iraníes han dañado o destruido al menos 228 estructuras o equipos en instalaciones militares de EE.UU. en Oriente Medio, informa The Washington Post tras un análisis de imágenes satelitales. El nivel de destrucción es mucho mayor de lo que ha reconocido públicamente el Gobierno estadounidense o de lo que se había informado hasta ahora.

Para este examen, el diario revisó más de 100 imágenes satelitales de alta resolución difundidas por Irán y verificó su autenticidad. En total, encontró 217 estructuras y 11 equipos dañados o destruidos en 15 instalaciones militares.

La revisión, basada en imágenes tomadas desde el inicio de la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán hasta el 14 de abril, revela que decenas de objetivos adicionales fueron alcanzados en esos emplazamientos, utilizados principalmente por el Ejército estadounidense, aunque compartidos con las fuerzas militares de los países anfitriones y con aliados.

Según dos funcionarios, las fuerzas estadounidenses quizá nunca regresen en gran número a las bases regionales.

Las imágenes muestran que los ataques dañaron o destruyeron lo que parecen ser numerosos barracones, hangares o almacenes. También fueron alcanzadas aeronaves y equipos clave de radar, comunicaciones y defensa antiaérea.

Además, peritos señalaron que, según la naturaleza de los daños, el Ejército de EE.UU. subestimó la capacidad de ataque de Irán, no se adaptó suficientemente a la guerra moderna con drones y dejó algunas bases con protección insuficiente.

"Los ataques iraníes fueron precisos. No hay cráteres aleatorios que indiquen fallos", afirmó Mark Cancian, asesor principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Factores de vulnerabilidad

La vulnerabilidad de las instalaciones estadounidenses ante los ataques iraníes probablemente fue consecuencia de numerosos factores, indicaron especialistas. El principal es que las fuerzas iraníes han sido más resistentes de lo que la Administración de Donald Trump pudo haber anticipado.

Kelly Grieco, investigadora principal del centro de estudios Stimson, afirmó que los planes para destruir con suficiente rapidez las fuerzas iraníes de misiles y drones, y evitar que causaran daños graves, subestimaron "la profundidad de la inteligencia iraní previamente posicionada para apuntar contra infraestructura fija de Estados Unidos".

Esa estrategia tampoco tuvo en cuenta hasta qué punto las defensas aéreas de Estados Unidos e Israel se habían desgastado durante 'la guerra de 12 días' de junio pasado, agregó.

Además, el Ejército estadounidense no se había adaptado adecuadamente al uso de drones suicidas. "Aunque [los drones] tienen cargas explosivas pequeñas -algunos de ellos no causaron tanto daño-, son más difíciles de interceptar y mucho más precisos, lo que los convierte en una amenaza mucho mayor para las fuerzas estadounidenses", explicó Decker Eveleth, analista asociado del Centro de Análisis Navales.

Los especialistas también señalaron problemas estructurales, como la escasez de refugios fortificados capaces de proteger tropas y equipos en posiciones clave y posibles objetivos.