"Fantasías infantiles": cuestionan la Cúpula y la Flota Doradas de Trump

Ambos proyectos de defensa "sumirán al país en una deuda aún mayor y lo acercarán más a la quiebra", sostiene el periodista Mark Thompson.

El periodista Mark Thompson cuestiona la viabilidad de los multimillonarios proyectos de defensa de EE.UU. impulsados por Donald Trump, en particular la Cúpula Dorada y la Flota Dorada, que calificó de "fantasías infantiles" del presidente. 

En un artículo aparecido en Responsible Statecraft, Thompson sostiene que los grandes buques que formarían parte de la Flota Dorada, y cuyo modelo el mandatario denominó clase Trump, es "una idea descabellada", dado que los acorazados serán un objetivo fácil para los drones, que "podrían cegarlos, destruirlos y hundirlos".

"Si bien la Armada lleva años impulsando la construcción de buques más numerosos y de menor tamaño, el acorazado de Trump supondría un enorme retroceso hacia la Segunda Guerra Mundial", enfatiza, cuestionando, además, el enorme costo de 17.000 millones de dólares que se planea destinar para la construcción del primer buque clase Trump, lo que —indica— "es más de lo que la Armada planea gastar en cada uno de sus portaaviones más nuevos".

Sobre el escudo antimisiles espacial denominado Cúpula Dorada, el periodista no se muestra menos crítico, indicando que se planea invertir en él, según estima el Pentágono, 185.000 millones de dólares en tecnologías que aún deben ser probadas, como interceptores espaciales.

"La Flota Dorada y la Cúpula Dorada son fantasías infantiles al estilo de Tom Swift, creadas por Trump", escribe, señalando que se trata de "armas milagrosas alimentadas por sus nombramientos civiles en el Pentágono, cultivadas por acólitos uniformados, defendidas por la industria de defensa estadounidense y financiadas por los contribuyentes estadounidenses". "Nunca cumplirán lo que prometen. Pero, con unos costes estimados que podrían alcanzar los billones, sumirán al país en una deuda aún mayor y lo acercarán más a la quiebra", advierte.