Un nuevo estudio realizado en el Reino Unido mostró que la mitad de los jóvenes británicos nunca tomaría las armas para defender a su país, en un contexto marcado por la crisis del costo de vida y la falta de esperanza en el futuro, reporta The Independent.
La encuesta, denominada Youth Poll y conducida por John Smith Centre, un centro de investigación política de la Universidad de Glasgow, analizó las opiniones de 2.000 jóvenes británicos de entre 16 y 29 años para comprender cuál es su posición sobre el alistamiento militar.
Según los datos obtenidos, el 50 % respondió que no defendería a su país bajo ninguna circunstancia, mientras que solo un 38 % dijo que estaría dispuesto en algunos escenarios concretos. La disposición a luchar desciende al 32 % cuando se pregunta por la defensa de Europa. Asimismo, el estudio pone de manifiesto que los jóvenes británicos muestran un "internacionalismo cauteloso": se preocupan por los conflictos globales, pero son escépticos ante la acción militar.
Entre otros hallazgos llamativos, la defensa y la seguridad ocupan un lugar secundario en las preocupaciones de los jóvenes. A pesar de los conflictos en curso en Ucrania y Oriente Medio, solo el 9 % los sitúa entre los cinco principales problemas para el Reino Unido, muy por debajo de asuntos como el costo de la vida, la vivienda y la atención sanitaria.
Futuro incierto
Por otro lado, el sondeo registró un dato alarmante sobre las expectativas a futuro. El porcentaje de jóvenes que creen que vivirán mejor que sus padres se ha reducido a la mitad en solo un año: del 63 % al 36 %. Se precisa que las principales preocupaciones personales de los encuestados son las dificultades económicas: la inestabilidad laboral, el desempleo, la precariedad de la vivienda y el alto costo de vida. Por ello, consideran que unos salarios más altos y una vivienda asequible mejorarían notablemente sus vidas.
En este sentido, Eddie Barnes, director del John Smith Centre, explicó que la falta de optimismo de esta generación ayuda a entender su rechazo a luchar por el país. "La idea de que la próxima generación lo tendrá mejor que las anteriores ha sido una creencia fundacional durante décadas", aseguró. "Hoy, la mayoría de los jóvenes ya no cree que sea cierto", lamentó.
Asimismo, añadió que los jóvenes se sienten excluidos del mercado de la vivienda, atenazados por los bajos salarios, cargados por la deuda estudiantil y cada vez más preocupados por el auge de la inteligencia artificial. "En esas circunstancias, no debería sorprender que el 50 % diga que no lucharía por el país bajo ninguna circunstancia. O como muchos jóvenes podrían decir: '¿Por qué [tienes que] luchar por un país que no lucha por ti?'", aseguró.